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Retrato de la distribución de distritos en 2021: Florida

Cómo la población del estado ha cambiado desde la última vez que los mapas fueron trazados – y lo que significan esos cambios en este ciclo de distribución de distritos.

Published: October 8, 2021
Florida
Brennan Center for Justice

Por Yurij Rudensky y Chris Leav­er­ton

Este invi­erno, se prevé que la legis­latura de Flor­ida apruebe sus nuevos mapas de distri­tos legis­lat­ivos estatales y congre­suales. El objet­ivo de este proceso consiste en refle­jar los cambios pobla­cionales que han tenido lugar durante los últi­mos diez años según los datos del censo de 2020, que se publi­caron hace muy poco. En Flor­ida, esos cambios han sido signi­fic­at­ivos: pasó de tener 18,801,310 habit­antes a tener 21,538,187 entre 2010 y 2020. Mien­tras que la pobla­ción de todo el país creció un 7.4 por ciento durante ese período, la pobla­ción de Flor­ida creció casi el doble, un 14.6 por ciento. Por eso, es uno de los pocos esta­dos que va a obtener una mayor repres­enta­ción en el Congreso durante la próx­ima década.

Al igual que en 2011, la última vez en que se traz­aron distri­tos, el partido repub­licano tiene el control abso­luto sobre el proceso. Pero a difer­en­cia de muchos otros esta­dos, Flor­ida tiene salva­guar­das estable­ci­das en su legis­la­ción estatal que van más allá de las protec­ciones dispues­tas por la Constitu­ción de los Esta­dos Unidos y la Ley de Derecho al Voto. Por ejem­plo, la constitu­ción estatal prohíbe la discrim­inación racial y étnica y la manipu­la­ción partidista e inten­cional de distri­tos durante el trazado de mapas. En los últi­mos diez años, la Corte Suprema de Flor­ida hizo cump­lir esas protec­ciones y volvió a trazar varios distri­tos congre­suales y legis­lat­ivos estatales. Pero desde entonces, la composi­ción de la Corte ha cambi­ado signi­fic­ativa­mente, y ahora aparece el inter­rog­ante de si esta vez cualquier obje­ción ante un posible mapa injusto resulte efectiva.

Por lo tanto, los 120 distri­tos para la Cámara de Repres­ent­antes de Flor­ida, los 40 distri­tos para el Senado estatal y los 28 distri­tos de Flor­ida para el Congreso se traz­arán bajo el control exclus­ivo del partido repub­licano y serán eval­u­a­dos por un estrado de la Corte Suprema estatal que no tiene buenos ante­cedentes a la hora de hacer cump­lir las protec­ciones del estado. Este análisis resume las prin­cip­ales tend­en­cias pobla­cionales de Flor­ida de la última década, tanto a nivel estatal como en las áreas metro­pol­it­anas de mayor creci­mi­ento, y exam­ina los efec­tos que esos cambios pueden tener sobre la distribu­ción de distri­tos.

Prin­cip­ales datos para tener en cuenta:

  • Los resid­entes no blan­cos repres­ent­aron más del 90 por ciento de las 2,736,877 perso­nas que se suma­ron a la pobla­ción del estado durante la última década, prin­cip­al­mente gracias al aumento de la pobla­ción latina.
  • La zona que recorre la autopista I-4 en el centro de Flor­ida, en espe­cial alrededor de Orlando y Tampa, tuvo el mayor creci­mi­ento pobla­cional, lo cual signi­fica que podría ser el área con más prob­ab­il­id­ades de recibir un nuevo distrito para el Congreso. Otras áreas urbanas, como Miami, Tampa y Jack­son­ville, también regis­traron aumentos consid­er­ables.

Análisis estatal

Entre 2010 y 2020, Flor­ida sumó casi 3 millones de resid­entes, más que cualquier otro estado, después de Texas. Si bien hubo un import­ante creci­mi­ento pobla­cional en todo el estado, las áreas metro­pol­it­anas de Miami, Orlando y Tampa fueron las que tuvi­eron el creci­mi­ento más alto. De acuerdo con las cifras de 2019, la migra­ción interna y la inmigra­ción inter­nacional repres­ent­aron casi el 90 por ciento de esta expansión pobla­cional, y se mudaron a Flor­ida más cantidad de perso­nas que a cualquier otro estado del país. Cabe mencionar que la pobla­ción puer­tor­riqueña de Flor­ida creció en un 44 por ciento durante la última década, en gran parte debido a la migra­ción reci­bida después de que el huracán María hubi­era devast­ado la isla en 2017.

Este import­ante incre­mento pobla­cional no se distribuyó con unifor­midad entre todos los grupos demo­gráfi­cos. Si bien la pobla­ción de Flor­ida regis­tró un creci­mi­ento signi­fic­at­ivo, estos aumentos fueron impulsa­dos por los resid­entes no blan­cos. La pobla­ción blanca sumó 215,781 perso­nas, pero las comunid­ades no blan­cas incor­por­aron 2,521,096 perso­nas a la pobla­ción total, lo cual repres­enta aprox­im­a­da­mente el 90 por ciento del aumento pobla­cional total. Por lo tanto, aunque sigue siendo mayoría, la pobla­ción blanca de Flor­ida se redujo: antes componía el 58 por ciento de la pobla­ción total; ahora, el 52 por ciento.

Las comunid­ades multir­ra­ciales suma­ron 501,129 perso­nas y regis­traron un creci­mi­ento de su pobla­ción del 172 por ciento desde 2010, el mayor porcentaje de entre los demás grupos étnico-raciales indi­viduales. Las comunid­ades lati­nas incor­por­aron a 1,473,434 perso­nas, que fue el aumento abso­luto más alto de todos los grupos demo­gráfi­cos. Entre los grupos étnico-raciales indi­viduales, la pobla­ción asiát­ica fue la que más creció durante los últi­mos diez años con un aumento del 41 por ciento, o de 184,410 perso­nas. En Flor­ida, los cambios en la pobla­ción ciudadana en edad de votar, que se suele util­izar en el proceso de distribu­ción de distri­tos como la vari­able altern­ativa para calcu­lar la cantidad de votantes elegibles, refle­jan, en su gran mayoría, las tend­en­cias pobla­cionales del estado.

Geográfica­mente, la expansión pobla­cional de Flor­ida se concentró en sus grandes ciudades y sus alrededores. En general, estos aumentos se distribuy­eron con bastante unifor­midad entre las áreas metro­pol­it­anas más import­antes del estado. En el condado de Orange, donde se ubica Orlando, se observó el mayor creci­mi­ento, con un aumento de 283,953 perso­nas, lo cual repres­enta más del 10 por ciento del creci­mi­ento de la pobla­ción total. Los conda­dos de Miami-Dade y Hills­bor­ough, donde se ubica Tampa, también apor­taron cada uno más del 7 por ciento del creci­mi­ento total. El condado de Duval, donde se ubica Jack­son­ville, regis­tró un incre­mento más moderado: se suma­ron 131,304 perso­nas, lo cual repres­entó aprox­im­a­da­mente el 5 por ciento de los aumentos del estado. Mien­tras que la mayoría de los conda­dos de Flor­ida regis­tró aumentos en sus pobla­ciones, por más de que hayan sido moderados en algunos casos, al menos 17 conda­dos, concentra­dos prin­cip­al­mente en el norte de Flor­ida, tuvi­eron una dismi­nu­ción en sus pobla­ciones.

Dados estos cambios, la región cent­ral de Flor­ida debería obtener una mayor repres­enta­ción debido a su fuerte creci­mi­ento comparado con las demás regiones del estado. Los siete conda­dos que componen la zona de la autopista I-4 en el centro de Flor­ida, que incluyen las áreas metro­pol­it­anas de Tampa y Orlando, ahora deber­ían conseguir tres distri­tos más para la Cámara de Repres­ent­antes del estado, un distrito más para el Senado del estado y un distrito más para el Congreso. La forma en que se tracen estos distri­tos determ­in­ará qué comunid­ades ejer­cerán un mayor poder político en Tall­a­hassee y Wash­ing­ton durante la próx­ima década.

Análisis regional

Un análisis de las tres áreas metro­pol­it­anas más import­antes de Flor­ida ilus­tra los cambios demo­gráfi­cos más amplios que han ocur­rido en todo el estado durante los últi­mos diez años. Los conda­dos de Orange y Hills­bor­ough tuvi­eron los aumentos pobla­cionales más pronun­cia­dos del estado, con un creci­mi­ento de 283,953 perso­nas y 230,536 perso­nas, respectiva­mente. En el condado de Osceola, adya­cente al de Orange, se observó un creci­mi­ento de su pobla­ción del 45 por ciento, el más alto de todos los conda­dos desde 2010. Al igual que a nivel estatal, la expansión de la pobla­ción de las áreas metro­pol­it­anas más grandes de Flor­ida cent­ral estuvo impulsada por la expansión de las comunid­ades no blan­cas, que repres­entó casi el 100 por ciento del creci­mi­ento pobla­cional en los conda­dos de Hills­bor­ough, Orange y Osceola. Los siguientes mapas muestran el aumento de las pobla­ciones no blan­cas en las áreas más suburb­anas de estos conda­dos.

Porcentaje de personas no blancas en el Condado de Hillsborough, 2010–20
Porcentaje de personas no blancas en los Condados de Orange y Osceola, 2010–20

En los conda­dos de Hills­bor­ough y Orange, más del 50 por ciento del creci­mi­ento pobla­cional de la última década se lo atribuye a la expansión de la pobla­ción latina y, en el condado de Osceola, este porcentaje asciende a casi el 75 por ciento. A pesar del enorme creci­mi­ento de las comunid­ades lati­nas, la legis­latura aún podría trazar distri­tos que diluyan su poder político. Por ejem­plo, las áreas de la región en la que la mayoría de la pobla­ción está compuesta por comunid­ades no blan­cas podrían fusion­arse y terminar creando menos distri­tos que los que deber­ían corres­pon­derles y dándoles más poder a las áreas con pobla­ciones más blan­cas y longevas, tal como The Villages, una comunidad de retiro en el condado cercano de Sumter que se ha vuelto más blanca durante la última década y se convirtió en la muni­cip­al­idad de mayor creci­mi­ento del país.

Gran parte de este aumento en las comunid­ades lati­nas del centro de Flor­ida es atribuible al creci­mi­ento de la pobla­ción puer­tor­riqueña, en espe­cial en la zona metro­pol­it­ana de Orlando. En los conda­dos de Orange y Osceola, la mayoría de la pobla­ción latina está compuesta por perso­nas de descend­en­cia puer­tor­riqueña. Hasta 2019, casi 1 de cada 10 resid­entes de los conda­dos de Orange y Osceola nació en Puerto Rico.

Estos incre­men­tos ya están afect­ando el panor­ama político, no solo en la parte cent­ral de Flor­ida, sino también en todo el país. En 2016, el demócrata Darren Soto de Orlando se convirtió en el primer puer­tor­riqueño en repres­entar a Flor­ida en el Congreso. Soto se ha vuelto un enér­gico defensor de la admisión de Puerto Rico como estado y ha ejer­cido presión tanto sobre demócratas como repub­licanos. Varias organ­iza­ciones sociales de Flor­ida también están capit­al­iz­ando el creci­mi­ento de la pobla­ción puer­tor­riqueña para revital­izar una campaña de esta­didad. A medida que las perso­nas de descend­en­cia puer­tor­riqueña ejer­citen un poder político cada vez más pujante en Flor­ida cent­ral, es prob­able que la esta­didad de Puerto Rico acapare más aten­ción, en espe­cial si se agrega un distrito congre­sual en la zona cent­ral de Flor­ida que fortalezca la influ­en­cia polít­ica de la pobla­ción puer­tor­riqueña en Wash­ing­ton.

La pobla­ción no blanca también se incre­mentó en el condado de Miami-Dade durante la última década, donde pasó de ser del 85 por ciento al 87 por ciento. Si bien este aumento puede pare­cer insig­ni­fic­ante, pone de mani­fi­esto la evolu­ción de las comunid­ades suburb­anas.

Porcentaje de personas no blancas en el Condado de Miami-Dade, 2010–20

Entre 2010 y 2020, la pobla­ción blanca de Miami-Dade se redujo en más de 20,000 perso­nas y pasó de ser del 15 por ciento al 13 por ciento. Se regis­tró una dismi­nu­ción aún mayor de la pobla­ción negra de este condado, que se redujo en 46,894 perso­nas y bajó del 17 por ciento al 11 por ciento. La pobla­ción latina no solo compensó estas pérdi­das, sino que también repres­entó todo el creci­mi­ento de la pobla­ción de Miami-Dade de los últi­mos diez años.

La mayoría de la pobla­ción de este condado es de descend­en­cia cubana. En 2019, el 53 por ciento de los lati­nos de Miami-Dade y el 36 por ciento de todos los resid­entes del condado se iden­ti­ficó como cubano. Este es el subgrupo de lati­nos más grande del condado, seguido muy por debajo por el subgrupo de descend­en­cia nicaragüense, con tan solo el 6 por ciento de la pobla­ción latina del condado y el 4 por ciento de la pobla­ción total del condado.

El tamaño y la alta parti­cipa­ción elect­oral de la pobla­ción cubana de Miami-Dade resalta su import­an­cia durante las elec­ciones. A difer­en­cia de muchos otros subgrupos lati­nos, los lati­nos de descend­en­cia cubana tienden a ser repub­licanos, aunque esta tend­en­cia ha cambi­ado un poco en los últi­mos años. En las elec­ciones pres­id­en­ciales de 2016, Donald Trump perdió en el condado de Miami-Dade por casi 300,000 votos, y, en 2018 en este condado, el partido demócrata ganó dos escaños para la Cámara de Repres­ent­antes que antes eran repub­licanos. Pero en 2020, Trump ganó el voto cubano del condado, lo cual contribuyó a su triunfo en toda Flor­ida.

El cambi­ante panor­ama político en el sur de Flor­ida le agrega complejidad a un estado que ha sido desde siempre un campo de batalla funda­mental. Durante la distribu­ción de distri­tos, las difer­en­cias en las inclinaciones polít­icas entre los distin­tos subgrupos lati­nos pueden reper­cutir en la forma en que se distribuyan los distri­tos. Es posible que los legis­ladores repub­licanos quieran aumentar el poder de la pobla­ción cubana en el condado de Miami-Dade y diluir el poder de la pobla­ción puer­tor­riqueña en el centro de Flor­ida, a pesar de su fuerte creci­mi­ento. Estas decisiones podrían ser el centro de liti­gios futuros y tendrán rami­fic­a­ciones signi­fic­ativas en Tall­a­hassee y Wash­ing­ton.

Conclusión

Los cambios demo­gráfi­cos de Flor­ida de la última década demuestran que el estado está cambi­ando y diver­si­fic­ando rápi­da­mente. Que este nuevo ciclo de distribu­ción de distri­tos refleje o no estos cambios, en partic­u­lar si el estado obtiene un distrito más para el Congreso, será clave para expli­car el panor­ama elect­oral de Flor­ida.