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Aerial view of a rural prison
John Moore/Getty
Insight

La manipulación de los distritos electorales con prisiones distorsiona la representación política

Contar a las personas encarceladas en su lugar de residencia en vez de hacerlo en su lugar de encarcelamiento podría otorgarles más escaños legislativos estatales a algunas comunidades urbanas no blancas.

febrero 5, 2026
Aerial view of a rural prison
John Moore/Getty
febrero 5, 2026

Claves

  • La práctica de contar a las personas encarceladas en su lugar de encarcelamiento en vez de hacerlo en su lugar de residencia les quita representación a las comunidades urbanas no blancas.

  • En los 11 estados incluidos en este estudio, se podrían crear otros 14 distritos con una mayoría de personas de raza negra si se volviera a asignar a las personas encarceladas de nuevo en su lugar de residencia.

  • La Oficina del Censo de los EE. UU. debería recolectar los datos necesarios para que todos los estados puedan contar a las personas encarceladas en su última dirección de residencia conocida.

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La manipulación de los distritos electorales que contienen prisiones —es decir, la práctica de contar a las personas encarceladas en sus sitios de detención en lugar de contarlas en su lugar de residencia para la redistribución de los distritos electorales— distorsiona la representación política, porque sobredimensiona la influencia de los votantes activos que viven en los distritos con prisiones a costa de las comunidades de donde provienen las personas encarceladas.

Este informe evalúa el grado de distorsión que tienen los mapas de los distritos para las cámaras bajas de las legislaturas estatales debido a la manipulación de los distritos con prisiones e ilustra la medida en que podría cambiar la distribución del poder si todas las personas se contaran en su lugar de residencia.

La manipulación de los distritos que contienen prisiones es producto de la práctica de la Oficina del Censo de los EE. UU. de contar el día del censo a todas las personas encarceladas en su sitio de detención; luego, este recuento se utiliza para trazar los mapas de los distritos electorales que permanecerán vigentes durante los próximos 10 años, aun cuando las personas se encuentren detenidas solo por un tiempo.

Hay razones legítimas para registrar dónde están detenidas las personas encarceladas, pero el dilema de asignar poder político a estos números es un tema aparte.

La mayoría de las personas que se encuentran en las prisiones estatales cumplen sentencias cortas, vuelven a sus hogares cuando salen en libertad y, mientras están tras las rejas, reciben servicios al electorado provenientes de los representantes de su lugar de residencia, lo cual resalta la importancia de contar a las personas encarceladas en sus hogares a fin de lograr una representación más equitativa.

Para analizar la posible distorsión de la manipulación de los distritos con prisiones, este estudio evaluó miles de posibles simulacros de distribución de distritos en 11 estados y comparó los resultados obtenidos mediante los datos tradicionales del censo con los resultados que se obtendrían si se volviera a asignar a las personas encarceladas de nuevo en sus lugares de residencia.

Este análisis revela que, si se cuenta la población encarcelada en sus distritos de residencia, se podrían agregar 14 distritos acumulativos más de mayoría de personas de raza negra en 8 de los 11 estados incluidos en este estudio, de los cuales se sumarían 6 distritos de mayoría de raza negra tan solo en Georgia.

Algunos estados también podrían conseguir más distritos de mayoría latina, aunque ese resultado es menos certero. Dado que estos datos consideran solo las prisiones estatales —y no las cárceles locales ni las prisiones federales—, los resultados son necesariamente conservadores.

La gran mayoría de las prisiones está ubicada en zonas rurales y blancas, a pesar de que la gran mayoría de la población encarcelada proviene de comunidades no blancas, que sufren los niveles más altos de intervención policial. Estas comunidades pierden la mayor proporción de su representación política cuando esta se traslada a las comunidades que tienen prisiones.

Sabemos que los distritos rurales tienden a ser conservadores, y las zonas urbanas tienden a ser liberales; por eso, si las personas encarceladas vuelven a asignarse a sus zonas urbanas de residencia, esperamos que eso se refleje en los candidatos electos. Bajo esa hipótesis, evaluamos el efecto que tendría sobre los distritos demócratas (con el reconocimiento de que el impacto sería el inverso para los distritos republicanos).

Pero este cambio en la población no necesariamente se traduce en un incremento en los escaños demócratas, sino que los simulacros crean distritos urbanos con poblaciones demócratas más concentradas.

En el ciclo de redistribución de distritos de 2020, 13 estados acabaron con la manipulación de los distritos con prisiones para sus mapas legislativos estatales, y tres estados más se preparan para hacerlo a tiempo para el ciclo de redistribución de 2030.

Contar a las personas en su sitio de encarcelación en vez de hacerlo en su lugar de residencia refuerza la percepción de que es en prisión donde deberían estar estas personas. Acabar con la manipulación de los distritos con prisiones en los estados restantes es un paso fundamental para garantizar una representación política más equitativa.

Traducción de Ana Lis Salotti