Las elecciones de este año se diferencian de las anteriores por una única razón: la administración Trump está tratando de socavar el mismísimo proceso electoral. Si a eso se le agrega la inteligencia artificial que puede amplificar las amenazas contra la ciberseguridad y la propagación de la información errónea, tenemos por delante un desafío sin precedentes. Pero las autoridades electorales locales y estatales, los tribunales y otros actores están luchando para asegurarse de que el electorado tenga la última palabra.
Interferencia del gobierno federal | Pedidos de registros por parte de agencias federales de seguridad y justicia | Influencia de los grandes donantes | Supresión del voto | Seguridad electoral | Información errónea | Integridad de las elecciones | Manipulación de los distritos electorales