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- El Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes acaba de aprobar $28 mil millones adicionales para ICE y CBP para el año fiscal 2027. Esto elevaría los fondos disponibles a más de $200 mil millones.
- El resultado para la administración es que puede intensificar su represión migratoria durante el resto del mandato del presidente Trump.
A principios de este mes, el Congreso renunció a su mecanismo de control más eficaz ante el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) al añadir al ya enorme presupuesto de la agencia $70 mil millones destinados a la aplicación de las leyes de inmigración. El dinero permitirá al departamento seguir adelante con la estrategia de deportaciones masivas de la administración Trump, que ha incluido el encarcelamiento de inmigrantes que no representan una amenaza para la seguridad pública, así como la vigilancia masiva tanto de inmigrantes como de personas ciudadanas.
Las políticas que reciben este nivel sin precedentes de financiación también han provocado decenas de muertes durante los operativos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), así como en centros de detención.
Pero el Congreso puede actuar para recuperar su poder. A principios de año, los legisladores bloquearon exitosamente más presupuesto para el DHS, exigiendo reformas a ICE y CBS tras el asesinato de los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis. Esa disputa resultó en el cierre del gobierno más largo de la historia y culminó con un proyecto de ley que solo financió las áreas del DHS no relacionadas con la inmigración.
Ahora, los líderes republicanos han eludido el proceso presupuestario mediante un recurso procesal llamado reconciliación. Esta maniobra permitió al proyecto de ley ser aprobado en el Senado con 51 votos en vez de los 60 necesarios para superar la obstrucción parlamentaria de los demócratas durante las negociaciones presupuestarias. Los $70 mil millones asignados al presupuesto superan la suma de los presupuestos de todas las demás agencias federales de policía, incluyendo el FBI, la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y el Servicio de Marshals de EE. UU.
La propuesta de ley de reconciliación de 2026, llamada Secure America Act, le da al DHS hasta septiembre de 2029 para gastar este dinero. Más de la mitad de estos nuevos fondos se destinarán a ICE, que recibirá casi $39 mil millones para un amplio rango de operaciones de control migratorio, incluyendo la contratación de más personas, más instalaciones y más detenciones. En comparación, el 70 % de los países del mundo tienen un presupuesto anual inferior a $39 mil millones.
La financiación también respalda expansiones a los controvertidos acuerdos 287(g) — llamados así por la sección de la ley que los autoriza— que establecen convenios entre la policía local y ICE para ayudarlos en la aplicación de las leyes de inmigración. Además, prohíbe a ICE utilizar los fondos para programas que podrían reducir el número de inmigrantes detenidos, como la libertad condicional, las aplicaciones para hacer los registros de seguimiento o las tobilleras de localización electrónica.
ICE no es la única parte del DHS que recibió un aumento masivo en su presupuesto. El Congreso también le dio a CBP $26 mil millones para contratar a más personal y realizar operativos de control de las leyes migratorias, así como para expandir la vigilancia aérea, marítima y fronteriza. Sin embargo, muchas de las actividades de CBP han generado preocupación. Los legisladores cuestionaron las duras tácticas de CBP en la frontera.
El funcionario de la CBP, Greg Bovino, dirigió a los agentes en Chicago, Los Ángeles y Minneapolis con una fuerza que “escandaliza la conciencia”, según un juez federal. Agentes de la CBP mataron a Pretti, y los detalles sobre cualquier investigación federal siguen siendo confusos, ya que los funcionarios federales se niegan a compartir información con las autoridades estatales. Por su parte, el Congreso dificultó la rendición de cuentas de la agencia al renunciar a su facultad de condicionar las reformas a cualquier financiación futura.
La Secure America Act también incluye $5 mil millones adicionales para el secretario de seguridad nacional. La mitad de ese dinero no tiene restricciones, lo que le otorga al secretario una discreción inusualmente amplia sobre lo que es, en esencia, un fondo discrecional de reservas de $2.5 mil millones.
La otra mitad se destinará a avanzar en el ejercicio de las facultades generales del secretario de seguridad nacional. Aún no está claro qué hará exactamente el secretario con el dinero, pero dichas facultades incluyen términos vagos como “controlar documentos”.
Esos documentos podrían incluir una amplia gama de información que se tiene sobre las personas no ciudadanas y los estadounidenses, incluidos datos que algunos estados utilizan para verificar la elegibilidad de una persona para votar. El secretario también tiene el poder de autorizar a los policías estatales o locales a apoyar las funciones del DHS si este determina que existe una “afluencia masiva real o inminente” de inmigrantes.
Estos nuevos fondos no son necesarios. En la propuesta de reconciliación de julio de 2025, llamada One Big Beautiful BillAct), el Congreso le asignó $170 mil millones al DHS. Gran parte de ese dinero no se ha gastado. Según los datos más recientes, ICE y CBP contaban con un total de $118 mil millones sin gastar en abril de 2026. Con los $65 mil millones adicionales a ICE y CBP en la Secure America Act, las agencias ahora disponen de $183 mil millones.
El Congreso no se detiene ahí. El Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes acaba de aprobar $28 mil millones adicionales para ICE y CBP para el año fiscal 2027, que comienza este otoño. Esto elevaría los fondos disponibles a más de $200 mil millones.
Aun si ICE y CBP distribuyen equitativamente sus fondos de reconciliación de la Secure America Act, y los fondos de reconciliación de julio de 2025 hasta su vencimiento en septiembre de 2029, las carteras combinadas de ICE y CBP se habrán triplicado con creces desde 2021.
El resultado para la administración es que puede intensificar su represión migratoria durante el resto del mandato del presidente Trump. El secretario Markwayne Mullin del DHS afirmó que el departamento será “más discreto” pero que no cederá en su campaña de deportaciones masivas. El “zar de la frontera” de la Casa Blanca, Tom Homan, lo resumió con mayor contundencia: “Aún no han visto ni mier**”.
ICE ya ha ampliado considerablemente su capacidad carcelaria por medio de contratos privados y una mayor inversión en los centros de detención. Prohibir que ICE utilice los fondos para alternativas más económicas y humanas a la detención significa que aún más personas, incluyendo niños y familias, serán encarceladas. Al menos 50 personas han muerto bajo detención migratoria desde que Trump regresó a la presidencia, el periodo más mortal en la historia de ICE.
La financiación también permitirá al DHS continuar desarrollando capacidades de vigilancia que faciliten la recopilación indiscriminada de información sobre las personas estadounidenses e inmigrantes. La agencia ha gastado más de $2 mil millones en tecnologías para rastrear tanto a disidentes como inmigrantes, incluyendo los sistemas de monitoreo de las redes sociales, el rastreo de ubicación de teléfonos celulares, reconocimiento facial y las herramientas de hackeo remoto.