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Election workers handling ballots
Los Angeles Times/Getty
Resumen de expertos

Las salvaguardas jurídicas contra las aprobaciones automáticas de las órdenes de registro en el contexto electoral

Los tribunales juegan un papel crucial en la protección de los materiales y procesos electorales contra la interferencia. 

abril 23, 2026
Election workers handling ballots
Los Angeles Times/Getty
abril 23, 2026

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  • La Cuarta Enmienda protege contra las investigaciones penales basadas únicamente en teorías conspirativas, falsedades y agendas políticas.
  • Los tribunales tienen el deber de exigirle al gobierno cumplir con los requisitos constitucionales en todas las investigaciones penales, incluso en el contexto de las elecciones.

La reciente oleada de investigaciones penales en las oficinas electorales, y las imágenes de los agentes de policía llevándose cajas llenas de boletas electorales pueden dar la impresión de que no existen salvaguardas contra la incautación de documentos tan sensibles por parte de actores políticos para sus propios fines.

Sin embargo, la Cuarta Enmienda protege contra las investigaciones penales basadas únicamente en teorías conspirativas, falsedades y agendas políticas. Los tribunales tienen el deber de exigirle al gobierno cumplir con estos requisitos constitucionales en todas las investigaciones penales, incluso en el contexto de las elecciones.

Los jueces federales han actuado durante mucho tiempo bajo la premisa de que el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) y otros organismos federales con autoridad policial son honestos y creíbles. Pero esa presunción de regularidad se desmoronó durante la segunda presidencia Trump, con abogados del DOJ acusados repetidamente de infringir las normas éticas y profesionales básicas (como hacer afirmaciones falsas o infundadas o incumplir órdenes judiciales).

Otro motivo preocupante es que el DOJ parece haber abandonado su práctica, consolidada desde hace tiempo, de evitar ciertas acciones investigativas cuando una elección está demasiado cerca o de mostrar sensibilidad ante asuntos que normalmente son competencia de los estados, las ciudades y los condados (como las elecciones).

Ante estos preocupantes cambios en el DOJ, además de la campaña de la presidencia para socavar las elecciones, los tribunales deben estar alerta ante los intentos de explotar el proceso de las órdenes de registro con fines políticos de cara a las elecciones de medio término de 2026. Si estos intentos prosperan, podrían tener consecuencias irreversibles para las elecciones estadounidenses, la privacidad y el derecho fundamental al voto.

Requisitos legales para las órdenes de registro y señales de alerta en los casos electorales

La Cuarta Enmienda prohíbe los registros e incautaciones por parte del gobierno. Generalmente, exige a las agencias de la policía o del orden público obtener una orden judicial firmada por un juez, con algunas excepciones limitadas (como los registros en la frontera, los registros después de una detención y en casos de peligro inminente).

Para aprobar una solicitud de una orden judicial, un juez debe determinar que existe una “causa probable” de que se ha cometido un delito y que se encontrarán pruebas del mismo en el lugar específico que se pretende a allanar. Según la ley federal, los agentes federales de la policía pueden presentar sus pruebas ante un juez mediante una declaración jurada o un testimonio oral. El juez debe revisar la declaración jurada y puede interrogar al agente antes de aprobar la solicitud de la orden judicial.

Causa probable

Después de revisar las pruebas, el juez decide si “la totalidad de las circunstancias” constituyen una causa probable, la cual, si bien no tiene una definición precisa, generalmente se interpreta como una “probabilidad razonable de que se encontrarán pruebas de irregularidades” en el lugar que será registrado. La simple especulación sin corroboración no es suficiente para cumplir con este estándar.

Las declaraciones juradas para la orden judicial deben incluir información clave, como la identificación de las personas sospechosas de cometer el presunto delito y las pruebas de que dichas personas tenían la intención de cometerlo. En ocasiones, la declaración jurada no identifica a los sospechosos, sino que resume las pruebas del presunto delito.

Cuando una solicitud de orden de registro carece de información clave o presenta irregularidades, el juez o la jueza puede decidir que la totalidad de las circunstancias no constituye una causa probable. La jueza o el juez puede entonces rechazar la orden jurídica o, como mínimo, solicitar más información del gobierno.

Cuestiones en casos electorales: Los testigos en las investigaciones electorales pueden compartir teorías conspirativas o describir acciones sospechosas que no son más que especulaciones sin pruebas que las corroboren. Los negacionistas electorales han difundido repetidamente teorías conspirativas ya desmentidas y desinformación en declaraciones públicas y hasta en los tribunales sobre un supuesto fraude generalizado en las elecciones de 2020, sin importar la ausencia de pruebas que las respalden.

Por ende, los agentes de policía podrían solicitar una orden de registro para realizar una búsqueda indiscriminada que, supuestamente, se ajuste a su teoría, lo cual está prohibido por la ley. Una solicitud de orden de registro también podría ser cuestionable si incluye alegaciones relacionadas a las elecciones de 2020, ya que el plazo de prescripción de cinco años para este tipo de procesos ya expiró.

Credibilidad de los testigos

La Cuarta Enmienda exige que el gobierno se base en pruebas fidedignas y confiables. Por lo tanto, si los testigos del gobierno, especialmente los no identificados, ofrecen declaraciones desacreditadas, cuya falsedad es demostrable, los jueces deben considerar este factor al decidir si autorizan una orden de registro.

Si los agentes de la policía tienen conocimiento de información que socava la credibilidad de su testigo de manera que pueda afectar la decisión del tribunal, están obligadosarevelarla. Tienen la obligación legal de evaluarla credibilidad de los informantes, lo que incluye corroborar de forma independiente su información, siempre que sea posible. También tienen el deber ético de evitar proporcionar testimonios falsos y de informar al tribunal si el testimonio de un testigo no es confiable.

Cuestiones en casos electorales: En el pasado, el gobierno federal no solía basarse en testigos desacreditados, como los negacionistas electorales. Pero, como se mencionó anteriormente, los jueces han criticado repetidamente a esta administración por tergiversar los hechos en los tribunales.

El gobierno ha demostrado ser especialmentepoco fiable en lo que respecta a las acusaciones relacionadas con las elecciones, afirmando repetidamente que las elecciones presidenciales de 2020 fueron robadas y difundiendo información falsa sobre el supuesto voto por parte de personas no ciudadanas. Peor aún, ha nombrado a varios negacionistas electorales destacados para puestos clave de liderazgo en el DOJ. Si una solicitud de orden judicial se basa exclusivamente en acusaciones no corroboradas de un testigo poco fiable, esto es un motivo para que un juez la rechace.

Requisito de particularidad

Una orden judicial debe identificar el delito específico que las autoridades creen que se ha cometido, así como los lugares a registrar y los objetos que se incautarán. Las alegaciones vagas sobre una mala conducta que no plantean un delito concreto no son suficientes para cumplir con lo que se conoce como requisito de particularidad. Los registros también deben estar cuidadosamente justificados para que los agentes no tengan el poder discrecional a la hora de decidir qué incautar (si se trata de pruebas físicas) o a qué acceder (si se trata de pruebas digitales).

Cuestiones en los casos electorales: Las leyes estatales exigen que las autoridades sigan procesos detallados y múltiples niveles de verificación durante varias semanas para garantizar la integridad del proceso electoral y la exactitud del conteo. Estos procesos varían según el estado.

Quienes difunden teorías conspirativas a menudo han explotado la falta de familiaridad del público con estos procesos y se han aferrado a errores o fallas menores para crear la impresión de criminalidad. Pero las declaraciones juradas no pueden basarse en tales engaños y deben alegar un delito real para cumplir con los requisitos de aprobación. Los agentes tampoco pueden usar una orden judicial para buscar otras pruebas que justifiquen sus sospechas sobre posibles delitos adicionales.

Medidas que los tribunales pueden adoptar para proteger las boletas electorales y el equipo de votación

Si un tribunal decide que una solicitud de una orden de registro cumple con los requisitos constitucionales, aún existen procedimientos importantes que puede utilizar en los casos relacionados con las elecciones para garantizar la seguridad de los documentos y el equipo, y evitar la interrupción del proceso electoral.

Custodia de los materiales

Las leyes federales y estatales otorgan a las autoridades estatales la responsabilidad de administrar las elecciones y mantener la seguridad y confidencialidad del material electoral. Las leyes estatales también exigen que los funcionarios estatales realicen ciertas acciones relacionadas con las boletas electorales, incluyendo su conteo y conservación, además de seguir procesos de cadena de custodia para rastrear la transferencia de papeletas entre los trabajadores electorales y prevenir la interferencia con este material sensible.

La ley federal también requiere que las autoridades electorales conserven ciertos materiales electorales durante 22 meses. También permite a los tribunales establecer el procedimiento apropiado para que el gobierno acceda al material electoral cuando corresponda.

Si un tribunal decide que el gobierno tiene derecho a acceder a los materiales electorales, puede evitar interrumpir la cadena de custodia y otros procedimientos legalmente requeridos reteniendo la custodia de dichos materiales mientras los revisa, exigiendo a las autoridades federales que proporcionen un plan de cadena de custodia para los materiales incautados, o nombrando a un monitor independiente.

Plazos

Los tribunales deben agilizar las audiencias sobre las demandas contra las órdenes de registro relacionadas con las elecciones. Las elecciones no permiten demoras. Los procesos de conteo, escrutinio y certificación tienen plazos extremadamente estrictos establecidos por las legislaciones federal y estatal. Cualquier interferencia con el material electoral puede generar demoras prolongadas o confusión en torno al resultado electoral, lo que podría dejar a los estados y distritos sin representación durante el periodo poselectoral o, potencialmente, provocar la desconfianza del público ante los resultados.

A diferencia de la mayoría de los demás casos, esperar hasta después de los procedimientos jurídicos para devolver los materiales o equipos electorales podría causar un daño irreparable, como la privación del derecho al voto y la disminución de la confianza de la ciudadanía en las elecciones.

Si el gobierno ejecuta una orden judicial y confisca equipos electorales, boletas u otra información, es probable que las autoridades electorales acudan rápidamente a los tribunales para obtener una orden de devolución de los materiales —quizás incluso mientras se los confiscan— y buscar protegerlos de que sean divulgados o manipulados mientras tanto.

Los tribunales pueden priorizar estas solicitudes y agilizar las audiencias. También pueden exigir al gobierno que acceda únicamente a los materiales necesarios para su investigación. Los tribunales también pueden ordenar medidas para proteger las pruebas y evitar cualquier posible divulgación indebida o uso indebido.

Capacitación y delegación de expertos

Los magistrados presidentes de cada distrito federal deben asignar a magistrados de primera instancia con experiencia para que se encarguen de los asuntos relacionados con las elecciones. En cada distrito federal, se designa un magistrado de primera instancia para atender todos los asuntos nuevos que surgen diariamente.

Debido a la extraordinaria sensibilidad de los asuntos relacionados con las elecciones, el presidente del tribunal de cada distrito debe asignar únicamente a magistrados con experiencia para que se encarguen de estos asuntos. Como alternativa, el poder judicial debería exigir que todos los magistrados reciban capacitación sobre las cuestiones electorales específicamente.

Las acciones de la administración Trump durante el último año indican que es probable que los actores políticos continúen intentando interferir en las elecciones. La Cuarta Enmienda se concibió como un baluarte contra este tipo de excesos del gobierno, siempre y cuando los tribunales respeten las garantías que establece.

Traducción de Laura Gómez