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Análisis

Gran apoyo al derecho al voto en los referéndums de las últimas elecciones

Cuando se le da la opción, la ciudadanía en la mayoría de los casos busca simplificar la votación y rechaza restricciones.

Durante las elecciones de noviembre, seis estados tuvieron la oportunidad de votar sobre varias propuestas incorporadas en las boletas que se centraban en el acceso al voto. Los resultados demuestran que, cuando se incluye el tema del acceso al voto en las boletas, la ciudadanía vota por protegerlo en la mayoría de los casos.

Arizona y Míchigan ejemplifican esta tendencia. Desde las elecciones de 2020, estos dos estados han sido objeto de actividades de supresión del voto y sabotaje electoral. Bajo la bandera de falsas alegaciones de fraude durante las elecciones presidenciales de 2020, las legislaturas de estos dos estados aprobaron leyes electorales restrictivas: el gobernador de Arizona terminó aprobando las leyes, y la gobernadora de Míchigan, vetándolas.

De cara a las elecciones legislativas de 2022, hubo grupos que negaban los resultados de las últimas elecciones presidenciales y que lanzaron iniciativas para contratar a observadores electorales y trabajadores electorales en los dos estados. Además, para las elecciones de este año, tanto en Arizona como en Míchigan, se presentaron candidatos que negaban los resultados de las últimas elecciones.

Sin embargo, cuando se le dio la opción, la población votante de los dos estados votó a favor de reforzar o expandir el acceso al voto. En Arizona, rechazaron las iniciativas de restringir el acceso al voto a través de dos nuevos requisitos más estrictos de identificación de votantes, mientras que Míchigan votó por facilitar la votación volviendo ley e incluyendo varias políticas electorales expansivas en su constitución estatal.

Connecticut hizo algo parecido: sus votantes votaron a favor de una medida por la que se autoriza a la legislatura estatal a establecer la votación anticipada sin necesidad de presentar justificación. Y si bien Nebraska y Ohio aprobaron propuestas en sus boletas que restringen el acceso al voto, estas propuestas incluyen importantes limitaciones.

La iniciativa de Ohio —que prohíbe votar expresamente a personas no ciudadanas— básicamente mantiene el statu quo y no le quita el derecho a votar a nadie. La iniciativa de Nebraska impone un requisito de identificación de votantes, pero, a diferencia de la propuesta fracasada de Arizona, deja los detalles a discreción de la legislatura.

La severidad de las leyes estatales sobre la identificación de votantes siempre varía de acuerdo con el tipo de identificación que se requiere para votar y los procedimientos a seguir cuando un votante no tiene una forma de identificación aceptable. Además, hay cada vez más estudios que demuestran que las leyes estrictas de identificación de votantes perjudican muchísimo más a los votantes no blancos.

La legislatura de Nebraska puede ver la aprobación de esta medida electoral como una oportunidad para imponer reglas de identificación de votantes más estrictas, pero es de esperar que cumplan con lo que dicta la constitución estatal cuando prohíbe cualquier “obstáculo o impedimento contra todo votante cualificado a ejercer su derecho al sufragio electoral”.

En general, estos resultados coinciden con el apoyo histórico de la ciudadanía a favor de hacer que votar sea más fácil cuando se le da la oportunidad de decidir directamente sobre el tema, incluso en estados con tendencia conservadora que suelen tener políticas electorales más restrictivas.

Para leer descripciones más detalladas de todas las medidas sobre el acceso al voto incorporadas en la boleta y cómo resultaron en estas elecciones, se puede acceder aquí.

Traducción de Ana Lis Salotti.