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Election worker carrying mail ballots
Eric Thayer/Getty
Resumen de expertos

Anticipamos la información errónea electoral para las elecciones de medio término de 2026

La información errónea electoral a menudo sigue el mismo patrón cada ciclo. A continuación, algunas de las afirmaciones falsas y engañosas con las que probablemente se encontrará el electorado.

octubre 9, 2026
Election worker carrying mail ballots
Eric Thayer/Getty
octubre 9, 2026

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  • La información errónea puede desarrollarse por una falta de comprensión sobre cómo funcionan las elecciones, especialmente cuando los procesos varían de estado a estado.
  • Los votantes deben prepararse para ambos escenarios en las elecciones de medio término de 2026.

Desde hace años, los votantes se han enfrentado a afirmaciones falsas y engañosas sobre la integridad de las elecciones. Sin embargo, previas experiencias con el lugar y la forma en la que surge cierta información falsa permiten al electorado anticipar cuáles afirmaciones imprecisas probablemente se encontrarán.

La información errónea puede desarrollarse por una falta de comprensión sobre cómo funcionan las elecciones, especialmente cuando los procesos varían de estado a estado. Además, existen actores con motivaciones políticas que difunden desinformación, o sea, información falsa que deliberadamente busca socavar la confianza en las elecciones o sentar las bases para disputar la legitimidad de los resultados. Los votantes deben prepararse para ambos escenarios en las elecciones de medio término de 2026.

Además, este año, hay dos retos adicionales.

En primer lugar, el gobierno federal ha recortado muchos recursos y programas que anteriormente apoyaban la seguridad de las elecciones a nivel estatal. Esos recortes dificultan que las autoridades estatales y locales puedan responder a las campañas coordinadas de desinformación, dejándolas con menos aliados para ayudar a refutar las afirmaciones falsas.

En segundo lugar, la administración Trump ha convertido al propio gobierno de los Estados Unidos en un agente difusor de información falsa y engañosa sobre las elecciones, utilizando a las agencias federales para promover la desinformación sobre los sistemas de votación, los procesos electorales y los resultados.

Por ejemplo, la administración ha redireccionado a la policía para que investigue sobre las elecciones, ha demandado a los estados para obtener acceso a los datos de los votantes y ha publicado y tergiversado informes de inteligencia. También ha difundido datos erróneos sobre el voto de personas no ciudadanas y ha intentado alterar los procesos estatales de votación mediante órdenes ejecutivas inconstitucionales y la retención ilegal de fondos federales.

Si bien las contiendas presidenciales suelen a llevarse toda la atención del resto de las contiendas y concentrar la atención en un puñado de estados pendulares conocidos, las elecciones de medio término ponen el foco en un número mucho mayor de estados y condados que podrían ser determinantes en el control del Congreso. Las autoridades electorales estatales y locales, que tal vez no están acostumbradas a tan intenso nivel de escrutinio, podrían verse expuestas a una oleada de atención y a la información errónea que prosigue.

A pesar de estos desafíos, la previsibilidad de la información errónea electoral permite a la ciudadanía anticipar cuándo será más probable que aparezcan ciertas afirmaciones falsas y en qué consistirán. El contenido engañoso a menudo refleja lo que los votantes están experimentando y lo que están pensando durante cada etapa del proceso electoral.

Comprender estas fechas clave y las narrativas que probablemente las acompañen puede ayudar a forjar resiliencia. Además, debido a que estas afirmaciones falsas y engañosas tienden a enfocarse en las mismas temáticas año tras año ––como las falsas afirmaciones sobre un fraude generalizado–– es posible anticipar los rumores que probablemente surgirán durante distintos momentos del proceso electoral.

La evolución de la información errónea durante el calendario electoral

Investigadores del Centro para un Público Informado de la Universidad de Washington han encontrado que la información errónea electoral suele seguir la cronología de las elecciones, aprovechándose de la atención de los votantes y los eventos en desarrollo para formular narrativas falsas o engañosas.

Al entender cómo se desarrolla el proceso electoral ––desde inscribirse para votar y emitir el voto, hasta el conteo de votos y la certificación de los resultados finales–– los funcionarios públicos, los medios de comunicación, la sociedad civil y otros pueden preparar al electorado para reconocer la información errónea y garantizar que cuenten con la información necesaria para votar con confianza.

Preelectoral

En los meses previos al día de las elecciones, la desinformación e información errónea comienzan a difundirse a medida que los votantes van formando sus opiniones sobre las contiendas y planifican cómo, cuándo y dónde votar.

Para octubre, la votación por correo ya está en marcha en todos los estados. La ley federal exige que los estados envíen las boletas de voto por correo a los votantes que se encuentran en el extranjero y a los militares 45 días antes del día de las elecciones. Por lo general, los estados también comienzan a enviar las boletas de voto por correo ordinarias alrededor de esta fecha (aunque algunos comienzan antes) y continúan enviándolas a los nuevos votantes que las solicitan en las siguientes semanas. En 2024, el 29 por ciento de todos los votantes votaron con una boleta de voto por correo.

Al mismo tiempo, muchos electores que votan por primera vez, o que recientemente se mudaron, se están inscribiendo para votar en las próximas elecciones. Algunos estados establecen plazos de inscripción que vencen hasta 30 días antes del día de las elecciones, mientras que otros permiten que se siga registrando hasta el mismo día de las elecciones.

Durante este periodo, es probable que observemos ––y ya lo hemos visto–– la difusión desde los altos mandos de desinformación por parte de funcionarios públicos de alto perfil y figuras políticas influyentes. Estas afirmaciones pueden tener como objetivo socavar de antemano la confianza en las elecciones en caso de que los resultados sean desfavorables, para desalentar la participación ciudadana en las elecciones o para indicar a sus seguidores qué aspectos deben vigilar durante el proceso electoral.

Por ejemplo, las afirmaciones engañosas iniciales sobre la vulnerabilidad de los sistemas de votación pueden derivar, posteriormente, en investigaciones sobre dichos sistemas. Del mismo modo, las acusaciones —ya desmentidas— sobre el registro de personas que no son ciudadanas pueden utilizarse para sembrar dudas sobre los resultados.

Algunas de estas afirmaciones falsas pueden centrarse en cuestiones como la inscripción de personas no habilitadas para votar, la recolección ilegal de boletas, el envío de papeletas falsificadas o duplicadas por correo, y otras acusaciones relacionadas con el registro de votantes y la votación por correo.

Votación anticipada y día de las elecciones

Si bien algunos estados comienzan a ofrecer la votación anticipada presencial al mismo tiempo que se inicia la votación por correo, la participación presencial aumenta considerablemente durante las dos semanas previas al día de las elecciones —especialmente durante los primeros días en que cada estado habilita la votación anticipada— y continúa hasta el propio día de las elecciones. En 2024, el 31 por ciento de los votos se emitieron de forma anticipada y presencial, mientras que el 40 por ciento se emitieron de manera presencial el día de las elecciones.

A medida que más votantes empiezan a votar en persona, el origen de los rumores tiende a volverse más difuso, ya que las personas observan y malinterpretan los acontecimientos que ocurren en la práctica. Las operaciones de influencia también pueden difundir deliberadamente imágenes, vídeos o audios falsos creados por la inteligencia artificial que pretenden mostrar irregularidades.

Asimismo, pueden compartir casos aislados, pero reales, de problemas electorales, sacados de contexto o utilizándolos para promover una narrativa engañosa. En 2024, NewsGuard reveló que el 22 por ciento de las afirmaciones que analizó incluían contenidos ultrafalsos (deepfakes) generados por la inteligencia artificial u otras manipulaciones digitales. Posteriormente, líderes políticos y creadores de contenido (influencers) amplifican estas afirmaciones difusas a una audiencia más amplia.

En los últimos días antes de las elecciones, las autoridades electorales comienzan a procesar los votos ya emitidos. Los funcionarios estatales y locales informan sobre las tasas de participación anticipada, los cuales pueden convertirse en una fuente de afirmaciones prematuras sobre el resultado de la contienda y que podrían ser utilizadas por actores malintencionados para desanimar la participación.

Además, casi todos los estados permiten que el personal electoral empiece a procesar las boletas de los votos por correo antes del día de las elecciones —lo que incluye verificar la elegibilidad del votante en los sobres recibidos y escanear las papeletas (sin contarlas). Este preprocesamiento tiene como fin agilizar la divulgación de los resultados una vez cerradas las urnas. A menudo, circulan afirmaciones falsas enfocadas en decir que los funcionarios electorales están contando los votos y divulgando los resultados antes del día de las elecciones, lo cual está prohibido.

Durante este periodo, pueden surgir acusaciones falsas específicas centradas en el voto ilegal, la mala conducta del personal electoral, fallas en los sistemas de votación y otras narrativas relacionadas con la votación presencial.

Poselectoral

Finalmente, una vez cerradas las urnas, los estados inician una serie de procedimientos para contar los votos, informar y confirmar los totales, y certificar los resultados finales. Líderes políticos, figuras influyentes, funcionarios gubernamentales y candidatos derrotados, que no están contentos con los resultados, pueden empezar a unirse en torno a teorías o afirmaciones surgidas durante la jornada electoral para impugnar los resultados, investigar supuestas irregularidades, presentar demandas judiciales o presionar a las autoridades para que interfieran en un proceso electoral legal.

En elecciones recientes, la información errónea ha estado particularmente latente cuando transcurre un largo periodo entre el cierre de las urnas y el momento en que los medios de comunicación empiezan a anunciar el resultado proyectado de contiendas de gran relevancia. Pueden surgir afirmaciones específicas alegando que los resultados fueron manipulados, especialmente si se producen cambios en quién va ganando a medida que avanza el recuento de los votos.

Más recursos

Qué esperar durante un proceso electoral: Cronología de la propagación de rumores electorales (Center for an Informed Public)
Fechas y plazos administrativos para 2026 (National Association of State Election Directors)
Hoja de ruta para entender el conteo oficial de las elecciones de 2026 (Brennan Center for Justice)
Los rumores sobre las elecciones (Brennan Center for Justice)

Temas recurrentes en la información errónea electoral

Las afirmaciones falsas y engañosas sobre las elecciones tienden a enfocarse en los mismos temas centrales año tras año, lo que permite anticipar qué rumores se difundirán. Si bien el hecho de que el gobierno federal promueva la desinformación electoral plantea un nuevo desafío, las declaraciones y acciones de los funcionarios durante los últimos dos años permiten prever algunas de las afirmaciones más probables surgirán de esas fuentes. A continuación, presentamos algunos de los temas que probablemente aparecerán durante las elecciones de mitad de término de 2026.

Registro y votación ilegales

Los estudios demuestran consistentemente que la presencia de las personas no ciudadanas en los padrones electorales es extremadamente infrecuente gracias, en parte, al mantenimiento riguroso y continuo que realizan los estados a las listas de votantes, así como a los mecanismos de control establecidos para evitar que las personas que no cumplen los requisitos se inscriban.

Además, para inscribirse en las elecciones federales y estatales, las personas votantes deben declarar bajo juramento que son ciudadanos, bajo pena de procesamiento penal y deportación. En los casos en que se detectan personas no elegibles en los padrones, suele tratarse de errores administrativos, no de una conspiración.

Los casos de fraude electoral son aún menos frecuentes, ya que cada estado cuenta con múltiples niveles de salvaguardas para impedir que las personas no elegibles voten. En el caso de las boletas de voto por correo, estas salvaguardas pueden incluir sobres personalizados con códigos de barras únicos, elementos de diseño en las boletas para detectar falsificaciones, sistemas de seguimiento de las boletas, la verificación de las firmas y los puntos de entrega seguros.

A pesar de carecer de fundamento, la idea de que personas no ciudadanas votan es una narrativa muy presente. Esto es especialmente relevante este año, dado que la administración Trump ha difundido reiteradamente la falsa idea de que personas no ciudadanas están registrándose y votando en grandes cantidades. El Departamento de Seguridad Nacional, por ejemplo, alegó haber hallado a 250,000 personas no ciudadanas registradas ilegalmente para votar en cuatro estados ––una afirmación que fue refutada de inmediato por dichos estados y que se basaba en comparaciones erróneas de datos incompletos.

La administración Trump también ha atacado la votación por correo, mediante una orden ejecutiva que habría impedido al Servicio Postal de los Estados Unidos enviar boletas a los votantes que no figuraran en una lista previamente aprobada. Los tribunales han bloqueado esta orden ejecutiva y no estará vigente en 2026.

Las afirmaciones falsas o engañosas sobre el voto ilegal pueden incluir:

  • Que personas que no son ciudadanas están votando en grandes números.
  • Que las boletas enviadas por correo están siendo recopiladas y entregadas ilegalmente en nombre de otros votantes (práctica a menudo denominada “cosecha de papeletas” o ballot harvesting).
  • Que votantes que no reúnen los requisitos necesarios para votar están enviando boletas de voto por correo, o que los votantes están enviando más de una boleta de voto por correo.

Más recursos

Seguimiento del registro y la votación de personas no ciudadanas (Declare)
Cuatro cosas que debes saber sobre la votación de personas no ciudadanas (Bipartisan Policy Center)
Medidas de seguridad en las boletas enviadas por correo: una guía básica (Brennan Center for Justice)


Interferencia extranjera

Durante la última década, la influencia extranjera se ha convertido en una preocupación constante para las elecciones en Estados Unidos y en todo el mundo, a medida que diversos estados/naciones promueven narrativas políticas y se aprovechan de las divisiones para influir en los votantes. Sin embargo, no hay pruebas de una interferencia extranjera que haya alterado el conteo de votos, afectado a los sistemas de escrutinio o comprometido de algún modo la integridad de los resultados electorales.

No obstante, quienes difunden información errónea sobre los procesos electorales suelen confundir —a veces de forma deliberada— la influencia extranjera (esfuerzos por influir en los participantes de un proceso electoral) con la interferencia extranjera (acciones destinadas a alterar los sistemas y procesos electorales).

En una conferencia de prensa en julio, el presidente Trump alegó que China había interferido en las elecciones de 2020 porque actores chinos habían obtenido datos de más de 200 millones de votantes a partir de los registros estatales ––en la mayoría de los estados, estos registros son de acceso público o pueden ser adquiridos legalmente por las campañas políticas y otras partes interesadas.

En procesos electorales anteriores, grupos vinculados a ciertos estados/naciones han llegado a atribuirse falsamente la responsabilidad de ataques informáticos contra los sistemas electorales, cuando en realidad no ocurrió tal cosa, lo que demuestra ser una táctica habitual para socavar la confianza pública.

Entre las afirmaciones falsas o engañosas sobre la interferencia extranjera pueden estar:

  • Que adversarios extranjeros lograron hackear los sistemas de registro de votantes, las máquinas de votación u otros sistemas electorales.
  • Que gobiernos extranjeros o ciudadanos de otros países solicitaron o devolvieron boletas de voto enviadas por correo.
  • Que agentes de gobiernos extranjeros se están infiltrando en los procesos electorales.
    Que los gobiernos extranjeros son responsables de narrativas políticas, contenidos o acciones durante el proceso electoral que, en realidad, fueron realizados por ciudadanos estadounidenses.

Más recursos

Cuenta regresiva para las elecciones de mitad de término: reexaminando la influencia extranjera en los elecciones de 2020 (Center for Democracy & Technology)
La influencia extranjera frente a la interferencia extranjera en las elecciones(Brennan Center for Justice)

Máquinas de votación

Todas, excepto en las jurisdicciones más pequeñas, las autoridades electorales utilizan las máquinas de votación para contar las boletas porque es más preciso, rápido y económico que el conteo manual de todas las boletas. Los estados cuentan con múltiples salvaguardas para garantizar la precisión y la seguridad de estos sistemas. Las máquinas de votación están certificadas conforme a las normas federales y estatales, y se someten a pruebas antes y de las elecciones. Además, para prácticamente cada voto, hay un registro en papel que puede verificarse en caso de que surja alguna duda sobre el recuento electrónico de los votos.

Los rumores sobre errores o fraudes en las máquinas de votación son frecuentes y llevan recirculando más de una década. La administración Trump ha cuestionado reiteradamente la integridad de estas máquinas, ha intentado modificar los estándares federales que las regulan mediante órdenes ejecutivas y ha amenazado con retirar la financiación federal a los estados que utilicen determinados modelos.

Markwayne Mullin, secretario del Departamento de Seguridad Nacional, se ha concentrado en el hecho de que las máquinas de votación contienen componentes que solo pueden obtenerse en China para argumentar sin pruebas que actores chinos podrían entonces hackear los equipos y alterar el recuento de votos.

Entre las afirmaciones falsas o engañosas sobre las máquinas de votación podrían figurar:

  • Que todas las máquinas de votación, o un tipo específico de ellas, presentan vulnerabilidades que las hacen susceptibles a los ataques informáticos.
  • Que un enemigo extranjero u otro actor externo logró exitosamente hackear las máquinas de votación para alterar el recuento de los votos.
  • Que el personal electoral o los proveedores encargados del mantenimiento de las máquinas las han manipulado para alterar los resultados.
  • Que las máquinas están “cambiando” los votos o modificando las listas de candidatos.

Más recursos

Preguntas frecuentes: Vulnerabilidades de los sistemas de votación y cómo pueden ser instrumentalizadas (Center for Democracy & Technology)
Unidos en la seguridad: Cómo cada estado protege tu voto en 2026 (Bipartisan Policy Center)

Conducta indebida del personal electoral

Las elecciones se administran a nivel local, donde los votantes son atendidos por miembros de su propia comunidad. Los procesos son transparentes, están abiertos a la observación, son bipartidistas por diseño y cuentan con múltiples niveles de redundancia y verificación.

Tras las elecciones de 2020, las autoridades electorales sufrieron una oleada de acoso, intimidación y abusos, después de que diversos líderes políticos los acusaron de manipular los comicios. Esta tendencia ha continuado este año, intensificándose al incluir una fuerte presión por parte del gobierno federal.

A principios de este año, Mullin advirtió que los funcionarios electorales podrían enfrentar “la rendición de cuentas por medio de multas, sanciones e incluso … pena de cárcel” si no colaboraban con la administración.

Las afirmaciones falsas y engañosas sobre la conducta indebida del personal electoral pueden incluir:

  • Que el personal electoral está registrando a personas que no son ciudadanas o que no mantiene depurados los padrones electorales.
  • Que el personal electoral está creando boletas de voto por correo falsas o destruyendo boletas de voto por correo legítimas.
  • Que los funcionarios electorales están suprimiendo el derecho al voto mediante el cierre de los centros de votación, fallas técnicas, falta de recursos y/o mala gestión.
  • Que los trabajadores electorales están introduciendo boletas de forma fraudulenta o manipulando el conteo de votos.

Más recursos

Los rigurosos requisitos para los trabajadores electorales (Brennan Center for Justice)
Observadores y representantes en los centros de votación (National Conference of State Legislatures)
Plan sobre la cadena de custodia electoral (Verified Voting)

Afirmaciones sobre los resultados

Los resultados electorales nunca son definitivos en la noche del día de las elecciones. Los estados completan una serie de trámites administrativos a lo largo de varias semanas para garantizar que se cuente cada voto, verificar los totales y certificar los resultados finales y completos. Además, en elecciones recientes, algunos estados han necesitado más tiempo para realizar el conteo debido al aumento de la votación por correo y a las leyes estatales que establecen cómo los trabajadores electorales deben verificar dichas boletas.

Dado que los medios de comunicación han requerido más tiempo para “proyectar” a los ganadores, muchos han expresado su descontento por el hecho de que no siempre se conoce al vencedor la misma noche del día de las elecciones.

La negación de los resultados electorales está muy generalizada, a menudo, se aprovecha de la lentitud del proceso de escrutinio. Con una cuarta parte de los estadounidenses creyendo que las elecciones de 2020 fueron robadas, es claro que este tipo de narrativas pueden encontrar un amplio público.

Los estados que tardan más en contar las boletas de voto enviadas por correo —o que aceptan boletas de voto enviadas por correo con fecha del sello postal para el día de las elecciones y que llegan durante un periodo de gracia poselectoral— han sido blanco frecuente de desinformación electoral, especialmente cuando la ventaja de un candidato cambia a medida que se informan los resultados.

La administración Trump atacó a los estados que aplican estas políticas y amenazó con retirar la financiación a aquellos que aceptan las boletas de voto enviadas por correo recibidas después del día de las elecciones. (A principios de este año, la Corte Suprema ratificó la validez de dichas políticas estatales).

Las afirmaciones falsas o engañosas sobre los resultados electorales pueden incluir:

  • Que los cambios en el recuento después del día de las elecciones son indicios de fraude electoral o de resultados manipulados.
  • Proclamar la victoria de forma prematura, antes de que los resultados hayan sido certificados.

Más recursos

Hoja de ruta para entender el conteo oficial de las elecciones de 2026 (Brennan Center for Justice)
Plazos de recepción y fechas del sello postal para las boletas de voto en ausencia o enviadas por correo (National Conference of State Legislatures)
Cómo funciona realmente la cobertura mediática de los resultados electorales (Center for Election Innovation & Research)
Explicación del desplazamiento azul (blue shift) y el espejismo rojo (red mirage) en los resultados electorales (Protect Democracy)

Tim Harper dirige el Proyecto de Elecciones y Democracia del Center for Democracy and Technology.

Traducción de Laura Gómez