Temas recurrentes en la información errónea electoral
Las afirmaciones falsas y engañosas sobre las elecciones tienden a enfocarse en los mismos temas centrales año tras año, lo que permite anticipar qué rumores se difundirán. Si bien el hecho de que el gobierno federal promueva la desinformación electoral plantea un nuevo desafío, las declaraciones y acciones de los funcionarios durante los últimos dos años permiten prever algunas de las afirmaciones más probables surgirán de esas fuentes. A continuación, presentamos algunos de los temas que probablemente aparecerán durante las elecciones de mitad de término de 2026.
Registro y votación ilegales
Los estudios demuestran consistentemente que la presencia de las personas no ciudadanas en los padrones electorales es extremadamente infrecuente gracias, en parte, al mantenimiento riguroso y continuo que realizan los estados a las listas de votantes, así como a los mecanismos de control establecidos para evitar que las personas que no cumplen los requisitos se inscriban.
Además, para inscribirse en las elecciones federales y estatales, las personas votantes deben declarar bajo juramento que son ciudadanos, bajo pena de procesamiento penal y deportación. En los casos en que se detectan personas no elegibles en los padrones, suele tratarse de errores administrativos, no de una conspiración.
Los casos de fraude electoral son aún menos frecuentes, ya que cada estado cuenta con múltiples niveles de salvaguardas para impedir que las personas no elegibles voten. En el caso de las boletas de voto por correo, estas salvaguardas pueden incluir sobres personalizados con códigos de barras únicos, elementos de diseño en las boletas para detectar falsificaciones, sistemas de seguimiento de las boletas, la verificación de las firmas y los puntos de entrega seguros.
A pesar de carecer de fundamento, la idea de que personas no ciudadanas votan es una narrativa muy presente. Esto es especialmente relevante este año, dado que la administración Trump ha difundido reiteradamente la falsa idea de que personas no ciudadanas están registrándose y votando en grandes cantidades. El Departamento de Seguridad Nacional, por ejemplo, alegó haber hallado a 250,000 personas no ciudadanas registradas ilegalmente para votar en cuatro estados ––una afirmación que fue refutada de inmediato por dichos estados y que se basaba en comparaciones erróneas de datos incompletos.
La administración Trump también ha atacado la votación por correo, mediante una orden ejecutiva que habría impedido al Servicio Postal de los Estados Unidos enviar boletas a los votantes que no figuraran en una lista previamente aprobada. Los tribunales han bloqueado esta orden ejecutiva y no estará vigente en 2026.
Las afirmaciones falsas o engañosas sobre el voto ilegal pueden incluir:
- Que personas que no son ciudadanas están votando en grandes números.
- Que las boletas enviadas por correo están siendo recopiladas y entregadas ilegalmente en nombre de otros votantes (práctica a menudo denominada “cosecha de papeletas” o ballot harvesting).
- Que votantes que no reúnen los requisitos necesarios para votar están enviando boletas de voto por correo, o que los votantes están enviando más de una boleta de voto por correo.
Más recursos
Seguimiento del registro y la votación de personas no ciudadanas (Declare)
Cuatro cosas que debes saber sobre la votación de personas no ciudadanas (Bipartisan Policy Center)
Medidas de seguridad en las boletas enviadas por correo: una guía básica (Brennan Center for Justice)
Interferencia extranjera
Durante la última década, la influencia extranjera se ha convertido en una preocupación constante para las elecciones en Estados Unidos y en todo el mundo, a medida que diversos estados/naciones promueven narrativas políticas y se aprovechan de las divisiones para influir en los votantes. Sin embargo, no hay pruebas de una interferencia extranjera que haya alterado el conteo de votos, afectado a los sistemas de escrutinio o comprometido de algún modo la integridad de los resultados electorales.
No obstante, quienes difunden información errónea sobre los procesos electorales suelen confundir —a veces de forma deliberada— la influencia extranjera (esfuerzos por influir en los participantes de un proceso electoral) con la interferencia extranjera (acciones destinadas a alterar los sistemas y procesos electorales).
En una conferencia de prensa en julio, el presidente Trump alegó que China había interferido en las elecciones de 2020 porque actores chinos habían obtenido datos de más de 200 millones de votantes a partir de los registros estatales ––en la mayoría de los estados, estos registros son de acceso público o pueden ser adquiridos legalmente por las campañas políticas y otras partes interesadas.
En procesos electorales anteriores, grupos vinculados a ciertos estados/naciones han llegado a atribuirse falsamente la responsabilidad de ataques informáticos contra los sistemas electorales, cuando en realidad no ocurrió tal cosa, lo que demuestra ser una táctica habitual para socavar la confianza pública.
Entre las afirmaciones falsas o engañosas sobre la interferencia extranjera pueden estar:
- Que adversarios extranjeros lograron hackear los sistemas de registro de votantes, las máquinas de votación u otros sistemas electorales.
- Que gobiernos extranjeros o ciudadanos de otros países solicitaron o devolvieron boletas de voto enviadas por correo.
- Que agentes de gobiernos extranjeros se están infiltrando en los procesos electorales.
Que los gobiernos extranjeros son responsables de narrativas políticas, contenidos o acciones durante el proceso electoral que, en realidad, fueron realizados por ciudadanos estadounidenses.
Más recursos
Cuenta regresiva para las elecciones de mitad de término: reexaminando la influencia extranjera en los elecciones de 2020 (Center for Democracy & Technology)
La influencia extranjera frente a la interferencia extranjera en las elecciones(Brennan Center for Justice)
Máquinas de votación
Todas, excepto en las jurisdicciones más pequeñas, las autoridades electorales utilizan las máquinas de votación para contar las boletas porque es más preciso, rápido y económico que el conteo manual de todas las boletas. Los estados cuentan con múltiples salvaguardas para garantizar la precisión y la seguridad de estos sistemas. Las máquinas de votación están certificadas conforme a las normas federales y estatales, y se someten a pruebas antes y de las elecciones. Además, para prácticamente cada voto, hay un registro en papel que puede verificarse en caso de que surja alguna duda sobre el recuento electrónico de los votos.
Los rumores sobre errores o fraudes en las máquinas de votación son frecuentes y llevan recirculando más de una década. La administración Trump ha cuestionado reiteradamente la integridad de estas máquinas, ha intentado modificar los estándares federales que las regulan mediante órdenes ejecutivas y ha amenazado con retirar la financiación federal a los estados que utilicen determinados modelos.
Markwayne Mullin, secretario del Departamento de Seguridad Nacional, se ha concentrado en el hecho de que las máquinas de votación contienen componentes que solo pueden obtenerse en China para argumentar sin pruebas que actores chinos podrían entonces hackear los equipos y alterar el recuento de votos.
Entre las afirmaciones falsas o engañosas sobre las máquinas de votación podrían figurar:
- Que todas las máquinas de votación, o un tipo específico de ellas, presentan vulnerabilidades que las hacen susceptibles a los ataques informáticos.
- Que un enemigo extranjero u otro actor externo logró exitosamente hackear las máquinas de votación para alterar el recuento de los votos.
- Que el personal electoral o los proveedores encargados del mantenimiento de las máquinas las han manipulado para alterar los resultados.
- Que las máquinas están “cambiando” los votos o modificando las listas de candidatos.
Más recursos
Preguntas frecuentes: Vulnerabilidades de los sistemas de votación y cómo pueden ser instrumentalizadas (Center for Democracy & Technology)
Unidos en la seguridad: Cómo cada estado protege tu voto en 2026 (Bipartisan Policy Center)
Conducta indebida del personal electoral
Las elecciones se administran a nivel local, donde los votantes son atendidos por miembros de su propia comunidad. Los procesos son transparentes, están abiertos a la observación, son bipartidistas por diseño y cuentan con múltiples niveles de redundancia y verificación.
Tras las elecciones de 2020, las autoridades electorales sufrieron una oleada de acoso, intimidación y abusos, después de que diversos líderes políticos los acusaron de manipular los comicios. Esta tendencia ha continuado este año, intensificándose al incluir una fuerte presión por parte del gobierno federal.
A principios de este año, Mullin advirtió que los funcionarios electorales podrían enfrentar “la rendición de cuentas por medio de multas, sanciones e incluso … pena de cárcel” si no colaboraban con la administración.
Las afirmaciones falsas y engañosas sobre la conducta indebida del personal electoral pueden incluir:
- Que el personal electoral está registrando a personas que no son ciudadanas o que no mantiene depurados los padrones electorales.
- Que el personal electoral está creando boletas de voto por correo falsas o destruyendo boletas de voto por correo legítimas.
- Que los funcionarios electorales están suprimiendo el derecho al voto mediante el cierre de los centros de votación, fallas técnicas, falta de recursos y/o mala gestión.
- Que los trabajadores electorales están introduciendo boletas de forma fraudulenta o manipulando el conteo de votos.
Más recursos
Los rigurosos requisitos para los trabajadores electorales (Brennan Center for Justice)
Observadores y representantes en los centros de votación (National Conference of State Legislatures)
Plan sobre la cadena de custodia electoral (Verified Voting)
Afirmaciones sobre los resultados
Los resultados electorales nunca son definitivos en la noche del día de las elecciones. Los estados completan una serie de trámites administrativos a lo largo de varias semanas para garantizar que se cuente cada voto, verificar los totales y certificar los resultados finales y completos. Además, en elecciones recientes, algunos estados han necesitado más tiempo para realizar el conteo debido al aumento de la votación por correo y a las leyes estatales que establecen cómo los trabajadores electorales deben verificar dichas boletas.
Dado que los medios de comunicación han requerido más tiempo para “proyectar” a los ganadores, muchos han expresado su descontento por el hecho de que no siempre se conoce al vencedor la misma noche del día de las elecciones.
La negación de los resultados electorales está muy generalizada, a menudo, se aprovecha de la lentitud del proceso de escrutinio. Con una cuarta parte de los estadounidenses creyendo que las elecciones de 2020 fueron robadas, es claro que este tipo de narrativas pueden encontrar un amplio público.
Los estados que tardan más en contar las boletas de voto enviadas por correo —o que aceptan boletas de voto enviadas por correo con fecha del sello postal para el día de las elecciones y que llegan durante un periodo de gracia poselectoral— han sido blanco frecuente de desinformación electoral, especialmente cuando la ventaja de un candidato cambia a medida que se informan los resultados.
La administración Trump atacó a los estados que aplican estas políticas y amenazó con retirar la financiación a aquellos que aceptan las boletas de voto enviadas por correo recibidas después del día de las elecciones. (A principios de este año, la Corte Suprema ratificó la validez de dichas políticas estatales).
Las afirmaciones falsas o engañosas sobre los resultados electorales pueden incluir:
- Que los cambios en el recuento después del día de las elecciones son indicios de fraude electoral o de resultados manipulados.
- Proclamar la victoria de forma prematura, antes de que los resultados hayan sido certificados.
Más recursos
Hoja de ruta para entender el conteo oficial de las elecciones de 2026 (Brennan Center for Justice)
Plazos de recepción y fechas del sello postal para las boletas de voto en ausencia o enviadas por correo (National Conference of State Legislatures)
Cómo funciona realmente la cobertura mediática de los resultados electorales (Center for Election Innovation & Research)
Explicación del desplazamiento azul (blue shift) y el espejismo rojo (red mirage) en los resultados electorales (Protect Democracy)
Tim Harper dirige el Proyecto de Elecciones y Democracia del Center for Democracy and Technology.
Traducción de Laura Gómez