Los principales cinco rumores sobre las elecciones
En elecciones legislativas anteriores, el Brennan Center demostró que la información falsa sobre las elecciones siempre giraba en torno a ciertos temas principales. La repetición ayuda a que la información falsa se propague con más rapidez.
Según varios investigadores, el factor que mejor predice si la persona va a creer un rumor o no es la cantidad veces que oyó ese rumor (a este fenómeno se le llama “efecto de verdad ilusoria”). Estos rumores persistentes suelen combinar ciertos temas recurrentes que a la gente le parecen conocidos y, por lo tanto, más creíbles con acontecimientos nuevos, para que también les parezcan novedosos e interesantes.
A continuación, presentamos cinco rumores que seguramente sigan apareciendo este otoño.
La ciudadanía y el voto
Los estados implementan múltiples controles para asegurarse de que solo las personas estadounidenses elegibles puedan votar.
Las leyes federales dictaminan que únicamente las personas ciudadanas estadounidenses pueden votar en las elecciones federales. Para registrarse para votar, la persona debe jurar, bajo pena de procesamiento penal, que es ciudadana. Toda persona que vota sin ser elegible enfrenta penas severas, como una condena a prisión o una deportación.
Los procesos electorales incluyen numerosos controles para identificar a toda persona no elegible que se haya registrado para votar. Según las leyes federales, los estados tienen la obligación de realizar tareas de mantenimiento de sus listas de registro de votantes con regularidad, a fin de eliminar a toda persona inelegible de los padrones electorales.
El presidente Trump ha repetido una y otra vez la falsa alegación de que grandes números de personas no ciudadanas se han registrado o han votado ilegalmente en los Estados Unidos. Sin embargo, la administración no ha provisto ninguna prueba que respalde estos dichos. De hecho, las investigaciones lideradas por varios estados no han hallado casi ninguna instancia de voto no ciudadano.
Del mismo modo, las investigaciones llevadas a cabo por organizaciones de noticias, agencias policiales y universidades han confirmado que el voto no ciudadano es extraordinariamente raro. En las raras instancias en las que se han detectado personas no ciudadanas en los padrones electorales, por lo general se tratan
de errores administrativos que no tienen nada que ver con las teorías conspirativas falsas que el presidente Trump y sus aliados han estado perpetuando.
La precisión del voto por correo
La votación por correo es una práctica que se ha estado utilizando en los Estados Unidos desde hace más de 150 años, e inicialmente tenía el objetivo de permitirles votar a los soldados que peleaban en la Guerra Civil. Hoy en día, 36 estados le permiten a todo su electorado votar por correo, y el resto de los estados ofrece esta opción a ciertos votantes como, por ejemplo, a quienes tienen discapacidades o se encontrarán fuera de su condado el día de las elecciones.
Todos los estados implementan múltiples sistemas para garantizar la seguridad del voto por correo, entre ellos, procesos seguros para solicitar una boleta de voto por correo, verificación de firmas y la incorporación de códigos únicos de serie en los sobres y las boletas.
La administración Trump y otros líderes políticos han utilizado numerosas alegaciones falsas para atacar y socavar el voto por correo. Los intentos de la administración de restringir el voto por correo mediante órdenes ejecutivas han sido bloqueados por varios tribunales federales, aunque los litigios siguen en curso.
De hecho, hace menos de un mes, el presidente Trump votó por correo al menos por tercera vez desde 2020.
La precisión de las máquinas de votación
Las elecciones son procesos técnicos complejos, y las autoridades electorales saben que no existe ningún dispositivo tecnológico que sea invulnerable. Por eso, siguen directrices de seguridad muy estrictas para garantizar el correcto funcionamiento de las máquinas de votación.
Los protocolos varían según el estado, pero hay salvaguardas comunes entre los estados, como la certificación de las máquinas de votación según las normas de seguridad federales y estatales, la puesta a prueba de las máquinas antes de utilizarlas y la realización de auditorías después de las elecciones para corroborar los resultados. Y el 99 por ciento de todo el electorado vive en jurisdicciones donde se puede emitir una boleta con un registro de su voto en papel, que se puede usar para confirmar los totales electrónicos.
En un discurso de julio sobre la seguridad de las elecciones, el presidente Trump dijo que las máquinas de votación son vulnerables a cualquier ataque, especialmente de parte de gobiernos extranjeros. Las muchas acusaciones falsas contra las compañías de desarrollo de las máquinas de votación se han desmentido una y otra vez, y un caso que atrajo gran atención pública terminó en una demanda por difamación ganada por la compañía.
El personal electoral
Los más de 130,000 sitios de votación en los Estados Unidos están atendidos por 10,000 funcionarios electorales de carrera y casi 800,000 trabajadores. Este personal está compuesto por miembros de nuestras comunidades: al menos 44 estados exigen por ley que los trabajadores de los sitios de votación vivan en la misma jurisdicción o en el mismo condado del sitio de votación donde trabajan.
Los trabajadores de los sitios de votación reciben capacitaciones sobre las reglas electorales y, en la mayoría de los estados, deben jurar defender la Constitución y cumplir con todas las leyes federales y estatales correspondientes.
Existen otros controles para proteger las elecciones de cualquier intento de interferencia. Cuarenta y dos estados requieren que los sitios de votación tengan equipos con trabajadores de partidos políticos opuestos. Además, el proceso de votación se encuentra abierto a la inspección de observadores electorales, que suelen ser nombrados por los partidos, en los 50 estados.
Durante los últimos años, han circulado fotos y videos que supuestamente muestran comportamientos indebidos de trabajadores o autoridades electorales. En uno de los casos más recordados, las trabajadoras electorales Ruby Freeman y Shaye Moss de Georgia ganaron una demanda por difamación después de que un video donde se las veía llevando a cabo un conteo de boletas rutinario se utilizó para alegar falsamente que estaban cometiendo fraude electoral.
Los resultados de las elecciones
Los resultados notificados por las autoridades electorales el día de las elecciones nunca son definitivos. Algunos estados no tienen todos los votos válidos esa misma noche, porque los boletas de voto por correo solo deben tener un sello postal con fecha al día de las elecciones para que se cuenten. Estas boletas incluyen las que emiten los miembros de las fuerzas militares desplegadas en el exterior.
Algunos estados incluso tienen leyes que les prohíben a las autoridades electorales contar las boletas de voto por correo que llegaron antes, hasta el día de las elecciones, lo cual enlentece el conteo de los votos. Por último, algunas boletas también pueden necesitar pasos adicionales de verificación antes de ser computadas, por ejemplo, si no cuentan con la firma correspondiente o si fueron emitidas por una persona votante cuya elegibilidad se cuestiona.
Por otro lado, el tiempo que se demora en contar las boletas emitidas por los distintos métodos de votación y en los distintos sitios también puede variar. Dado que la proporción de votos de un determinado candidato o candidata puede depender del tipo de boleta utilizada y del sitio de votación, publicar una tanda de votos que favorece mucho más a un candidato determinado puede dar la impresión errónea de que los resultados han cambiado de repente.
Por ejemplo, en los estados que cuentan las boletas de voto por correo con anticipación y publican esos totales enseguida que se cierran los comicios, los resultados preliminares podrían inclinarse hacia el partido demócrata, porque las personas demócratas tienden a votar por correo. En elecciones anteriores, el presidente Trump utilizó estos llamados “vuelcos de votos” para alegar un fraude electoral.
A medida que se acercan las elecciones de medio término, la información falsa sobre las elecciones no va a dejar de propagarse. Pero el electorado puede esperar una proliferación de la misma sarta de rumores aburridos, que ya han sido ampliamente desmentidos. Las personas votantes que deseen cualquier aclaración sobre los procesos electorales en sus jurisdicciones deben contactarse con sus autoridades electorales locales.
Traducción de Ana Lis Salotti