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Kalshi odds displayed on a smartphone
Laura Brett/Getty
Análisis

Nuevo estudio revela que los mercados de predicción están influyendo en los votantes, y estos quieren que se regulen

Una nueva encuesta patrocinada por el Brennan Center señala que los pronósticos de los mercados de predicción repercuten en la opinión del electorado sobre qué candidatos son más proclives a ganar las elecciones.

  • Yeji Lee
octubre 20, 2026
Kalshi odds displayed on a smartphone
Laura Brett/Getty
octubre 20, 2026

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  • Un nuevo estudio señala que estos pronósticos especulativos influyen en las opiniones del electorado sobre el panorama electoral.
  • El estudio también demuestra que más del 80 por ciento del electorado quiere una mayor regulación sobre los mercados de predicción o, incluso, su total prohibición.

Los mercados de predicción como Kalshi y Polymarket, donde se puede apostar sobre los resultados de una elección, han ganado una gran popularidad en los últimos años. Se han apostado más de $220 millones solo sobre las elecciones de medio término de 2026.

Pero estos mercados de predicción no solo afectan a las personas que apuestan. A través de las alianzas que han formado con importantes medios de comunicación como CNN, CNBC y Fox News, los mercados de predicción y sus pronósticos sobre las elecciones ahora alcanzan al público en general.

Un nuevo estudio financiado por el Brennan Center señala que estos pronósticos especulativos influyen en las opiniones del electorado sobre el panorama electoral. El estudio también demuestra que más del 80 por ciento del electorado quiere una mayor regulación sobre los mercados de predicción o, incluso, su total prohibición.

Los pronósticos sobre las elecciones de los mercados de predicción ahora suelen mostrarse al lado de las encuestas tradicionales y, a veces, las reemplazan, pero estos pronósticos se producen de un modo muy diferente. Las cifras de las encuestas tradicionales provienen de una muestra de votantes estadounidenses que, en general, representan a todo el electorado y a los que se les pregunta por quiénes tienen intención de votar.

Las encuestas pueden equivocarse y a menudo se equivocan; además, la aparición de encuestas falsas plantea el peligro de una mayor propagación de información errónea. Pero las encuestas legítimas siguen métodos estandarizados y rigurosos que se han estado perfeccionando desde hace décadas.

Por el contrario, los pronósticos de los mercados de predicción se basan en los precios a los que las personas que apuestan venden y compran contratos financieros con respecto a un resultado determinado. Dicho de otro modo, representan las especulaciones de las personas que apuestan sobre quiénes ellas creen que van a ganar.

Mientras estos mercados de predicción mueven cada vez más dinero, 7 de cada 10 estadounidenses se oponen a las apuestas sobre las elecciones. Un nuevo estudio financiado por el Brennan Center y llevado a cabo el 21 de septiembre de 2026 entre 1,994 personas votantes registradas señaló que esta oposición no impide que los pronósticos sobre las elecciones de los mercados de predicción igualmente influyan en la opinión del electorado respecto al panorama electoral.

Si los mercados de predicción daban como favorito a un candidato determinado, las personas votantes eran entre el 10 y 20 por ciento más proclives a creer que ese candidato iba a ganar las elecciones, más allá de lo que indicaran las encuestas.

Y esta creencia se mantiene, a pesar del profundo escepticismo que siente el electorado con respecto a los mercados de predicción, ya que menos de uno de cada cinco votantes cree que los mercados de predicción electorales sean precisos y menos de un tercio cree que los mercados de predicción electorales representen al público. Dicho de otro modo, una fuente antidemocrática y cuestionable está influenciando las percepciones del electorado sobre los candidatos que se presentan a elecciones.

El electorado predice quiénes van a ganar las elecciones según los pronósticos de los mercados de predicción.

 

 

En este estudio, se le pidió al electorado que indicara el ganador más probable entre una serie de parejas de candidatos al Congreso hipotéticos. Se les dieron las características personales de cada candidato —como su identidad racial, su edad, su partido político y su ocupación anterior—, junto con sus probabilidades de ganar según las habían calculado la encuesta de NBC News y el mercado de predicción Kalshi.

Las cifras de la encuesta y los pronósticos del mercado de predicción variaban aleatoriamente para determinar si la persona reaccionaba diferente cuando los dos números no coincidían.

Los resultados demuestran que los pronósticos de los mercados de predicción afectan considerablemente las expectativas del electorado: cuanto más alto era el pronóstico de ganar de un candidato según el mercado Kalshi, más probable era que se lo seleccionara como el ganador proyectado.

Las personas votantes tenían un 10 por ciento más de probabilidades de indicar como ganador a un candidato con un pronóstico del 67 por ciento según el mercado Kalshi, que un candidato con un pronóstico del 50 por ciento. Para un candidato al que el mercado Kalshi le asignaba un pronóstico del 84 por ciento, su victoria percibida subía 20 puntos porcentuales.

Los pronósticos de los mercados de predicción también pueden disuadir al electorado sobre la posibilidad de que una persona vaya a ganar las elecciones. Las personas votantes que participaron del estudio mostraron un 11 por ciento menos de probabilidades de decir que un candidato con un pronóstico del 33 por ciento en el mercado Kalshi iba a ganar las elecciones y un 19 por ciento menos de probabilidades de decir que un candidato con un pronóstico de 16 por ciento iba a ganar.

Los pronósticos de los mercados de predicción tuvieron un efecto similar sobre las percepciones de victoria que las encuestas tradicionales y produjeron un efecto más notorio que cualquiera de las características personales de los candidatos, como su demografía, ocupación o experiencia previa.

Las implicaciones de este hallazgo son alarmantes, porque muy pocas contiendas estatales tienen encuestas normales que el electorado pueda revisar. Los mercados de predicción con pocas apuestas, como en las contiendas locales o de bajo perfil, son muy fáciles de alterar y se vuelven vulnerables a la posible manipulación de sus pronósticos. Además, el dinero que mueven los mercados de predicción no se divulga, con lo cual el electorado no sabe quiénes están manipulando los pronósticos de cada contienda.

Por otro lado, la gran mayoría del electorado duda de los mercados de predicción electorales.

 

 

 

 

Quienes defienden el uso de los mercados de predicción señalan que representan “la sabiduría de las multitudes”, es decir que son pronósticos más precisos. En este estudio, el electorado no estuvo de acuerdo con esa afirmación. Solo el 19 por ciento de las personas votantes consideró que los mercados de predicción electorales eran precisos, aproximadamente la mitad del porcentaje que dijo lo mismo de las encuestas tradicionales (37 por ciento).

Siguiendo la misma tendencia, solo el 29 por ciento de las personas votantes indicó que los mercados de predicción electorales representan la opinión del público, en comparación con el 55 por ciento que lo indicó sobre las encuestas electorales tradicionales.

Cabe destacar que existe una buena cuota de incertidumbre en el público: cuando se le preguntó si creía que los mercados de predicción eran precisos y si representaban la opinión del público, el 37 y el 29 por ciento, respectivamente, no estuvo ni de acuerdo ni en desacuerdo. Sin embargo, entre quienes sí tenían formada una opinión firme, dudaban más de los mercados de predicción.

Combinados con los resultados experimentales, estos hallazgos sugieren que, si bien existe un importante escepticismo con respecto a los mercados de predicción, el electorado igualmente se ve influenciado por sus pronósticos.

Más de 8 votantes de cada 10 quieren que el gobierno tome medidas más enérgicas sobre los mercados de predicción.

 

 

Una posible respuesta para contrarrestar estos efectos consiste en simplemente advertirle al electorado sobre la influencia de los mercados de predicción. El estudio puso a prueba esa solución y descubrió que este tipo de advertencias no tuvo ningún efecto sobre si el electorado se basaba o no en los pronósticos de los mercados de predicción para decidir quién iba a ser el ganador probable. Por lo tanto, es necesario regular mejor los mercados de predicción.

Las personas votantes participantes de esta encuesta quieren medidas del gobierno. Solo el 14 por ciento indicó que los mercados de predicción, sean sobre temas electorales o no, no debían regularse en absoluto. Casi la mitad (48 por ciento) señaló que los mercados de predicción debían regularse más que ahora. Y otro 23 por ciento indicó que algunos tipos de mercados de predicción deberían prohibirse, mientras que el 16 por ciento dijo que debían prohibirse todos los mercados de predicción.

Los llamados a una mayor regulación podrían relacionarse con otros usos de los mercados de predicción más allá de su aplicación en las elecciones, por ejemplo, cuando personas internas con información privilegiada apuestan sobre la muerte de un líder político o sobre la aprobación de fármacos importantes y ensayos clínicos.

En medio de estas exigencias por regular los mercados de predicción, quienes elaboran las políticas y regulan el sector han intensificado su vigilancia. Pero es muy probable que las compañías opongan resistencia. Este año, cuando Minnesota promulgó una ley que prohibía los mercados Kalshi y Polymarket, las compañías lograron convencer a una jueza federal para que bloqueara la ley antes de que entrara en vigencia.

Hasta que se resuelvan las batallas judiciales, la carga la seguirá llevando el electorado que tendrá que ignorar los pronósticos de los mercados de predicción. Sin embargo, tal como sugieren los resultados de este estudio, es más fácil decirlo que hacerlo.

Notas sobre la metodología de este estudio

La encuesta fue llevada a cabo el 21 de septiembre de 2026 entre una muestra representativa a nivel nacional de 1,994 personas que se autoidentificaron como votantes registrados. Cada persona completó cinco pares de comparaciones de candidatos.

Se utilizó una medida estadística llamada “efecto marginal promedio” para calcular el efecto causal de los pronósticos de los mercados de predicción y las encuestas tradicionales sobre la victoria probable de un candidato percibida por el electorado. Ante cualquier duda sobre el estudio, comunicarse con Yeji Lee.

Traducción de Ana Lis Salotti