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Análisis

Mejoremos el acceso al voto de una vez por todas, antes de las próximas elecciones presidenciales

Dos años después de que el presidente Biden firmara una orden ejecutiva para facilitar el registro de votantes, su administración tiene que hacer más para terminar su trabajo.

  • Lisa J. Danetz
Marzo 6, 2023
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Jim Mone/AP

Aún les sigue siendo difícil votar a demasiadas personas en los Estados Unidos. Hace dos años, el día en que se conmemoraba otro aniversario de la histórica marcha por los derechos civiles en Alabama conocida como “Domingo Sangriento, el presidente Biden intentó reparar este grave problema con una orden ejecutiva, mediante la cual se le exigía al gobierno federal expandir el registro de votantes y el acceso a la información sobre las elecciones.

Como una forma de afianzar la “Ley de Registro Nacional de Votantes” de 1993, esta orden obliga a distintas entidades federales a implementar métodos creativos para facilitar la inscripción de votantes, obtener información sobre las elecciones y participar en el proceso electoral.

Ante el actual punto muerto en el que se encuentra la aprobación de leyes federales sobre el derecho al voto, la buena implementación de esta orden ejecutiva es la herramienta principal que tiene el gobierno federal para garantizar que todo votante elegible tenga acceso a las urnas antes de las próximas elecciones presidenciales. Se han logrado algunos avances, pero la administración debe hacer mucho más, y el tiempo se acaba.

Esta orden ejecutiva es una de las iniciativas más significativas que se hayan presentado en la historia de nuestro país con el fin de superar las barreras al acceso al voto, que suelen afectar muchísimo más a las personas no blancas, a las de bajos ingresos, a las personas con discapacidades y a las que tienen poco dominio del inglés. Esta orden detalla las medidas específicas que ciertas entidades federales pueden tomar para aumentar las oportunidades de participación en el proceso democrático.

Para entender qué se ha logrado hasta el momento, la semana pasada un grupo de organizaciones de lucha por el derecho al voto y otras afines publicaron un nuevo informe donde señalaban qué había hecho el gobierno y qué le falta hacer para asegurarse de que todo ciudadano elegible pueda registrarse para votar, tenga acceso a la información sobre las elecciones y, a fin de cuentas, pueda votar.

Por ejemplo, la Oficina de Educación Indígena del Departamento del Interior ofrecerá el servicio de registro de votantes en las universidades indígenas, y el Departamento de Asuntos de los Veteranos hará lo mismo en sus centros de salud. Sin embargo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos se comprometió hace más de un año a ofrecer la oportunidad de inscribirse para votar como parte de su proceso de solicitud de seguro médico en healthcare.gov, pero aún no lo ha implementado. Lo mismo ocurre con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, que aún no brinda la posibilidad de registrarse para votar durante o después de todas las ceremonias de naturalización, y con el Servicio de Salud Indígena, que tampoco ofrece el servicio de registro de votantes en sus centros.

Cabe destacar los esfuerzos de la Administración General de Servicios por modernizar vote.gov. Este sitio es la única fuente nacional de información sobre las elecciones del gobierno federal y también brinda acceso a las distintas oportunidades que ofrece cada estado para que su ciudadanía se inscriba para votar. Una vez finalizada su actualización, este sitio web será un medio confiable, seguro, accesible y fácil de usar que ofrecerá un amplio acceso al registro de votantes, a la información sobre las elecciones y al voto en sí.

Los detalles de la orden ejecutiva prevén al sitio web vote.gov como un sitio donde toda la ciudadanía elegible podrá inscribirse para votar. En su versión actualizada, el gobierno debería brindar servicios online, fáciles de usar y también accesibles para las personas con discapacidades o con poco dominio del inglés. Lo más importante es que, si se actualiza correctamente, les brindará a las personas que no pueden acceder a los sistemas de registro de votantes de sus propios estados las herramientas y la información necesarias para inscribirse para votar y, además, servirá de punto de partida para permitirles a las distintas agencias federales ofrecer un servicio de registro de votantes.

Los sistemas estatales de registro de votantes no siempre son accesibles para las personas con discapacidades o con poco dominio del inglés. También pueden ser difíciles de acceder para las personas de bajos recursos que viven en estados sin servicios online de registro de votantes, como Mississippi o Dakota del Sur. Por ejemplo, puede haber votantes elegibles que viven lejos de una oficina o no tienen los medios de transporte para viajar hasta allí y recoger una solicitud impresa de registro de votantes y quizá tampoco tengan acceso a internet y la tecnología necesaria para descargar e imprimir el formulario. Como consecuencia, este grupo de votantes elegibles queda excluido.

Pero al crear vote.gov como el sitio universal para que toda persona elegible pueda con facilidad acceder y completar una solicitud de registro de votantes —sin importar su origen, idioma, capacidades físicas ni geografía—, el gobierno federal puede proporcionar un sistema infalible que nunca antes existió en nuestro país.

Si se moderniza vote.gov de esta manera, la forma más fácil y simple de que las demás agencias federales puedan ofrecer la oportunidad de registrarse para votar a las personas con las que interactúan es dirigirlos a vote.gov, en lugar de reinventar la rueda diseñando e implementando sus propios recursos de registro de votantes.

Para la tarea de modernizar vote.gov, la Administración General de Servicios tiene la visión de crear una herramienta más accesible, igualitaria y fácil de usar para el registro de votantes; y es un buen punto de partida, pero debería ser más ambiciosa. Hasta la fecha, esta entidad ha traducido vote.gov a 12 idiomas, entre ellos, un idioma nativo-americano y otro nativo de Alaska.

Para el resto del año, la entidad se propone realizar importantes mejoras en el formulario nacional de inscripción de votantes, que se puede usar para inscribirse para votar en casi todos los estados. Con estos cambios, que se están llevando a cabo en colaboración con la Comisión de Asistencia de Elecciones, se crearía un formulario digital más accesible, en lugar de ofrecer un archivo PDF descargable, con la capacidad de rellenar el formulario directamente en vote.gov. Esta facilidad disminuiría las dificultades que tienen las personas con discapacidades visuales o cognitivas a la hora de acceder a un PDF. La entidad también prevé creer una serie de guías sobre cómo inscribirse para votar para personas que enfrentan obstáculos durante las elecciones e incluirá información en el sitio para ayudar a que la ciudanía comprenda mejor cómo funcionan la votación y las elecciones en nuestro país.

Si bien los planes de la Administración General de Servicios contemplan importantes mejores, aún queda mucho más por hacer. La modernización de vote.gov fue postergada durante varios meses, y el ritmo de trabajo actual debe acelerarse. Se deben agregar otras herramientas, como una captura de firma digital para que la persona pueda firmar el formulario nacional de inscripción de votantes, con el objetivo de asegurarse de que vote.gov se convierta en el sitio universal donde todo votante elegible pueda acceder y completar su solicitud de inscripción para votar.

A los efectos de afianzar el derecho al voto constitucional de toda la nación, la Administración General de Servicios debe priorizar la ejecución de estas mejoras. Otros organismos, desde el Departamento de Salud y Servicios Humanos hasta el Departamento de Educación, también deben seguir trabajando, como se señala en este nuevo informe y en esta carta de una coalición de casi 100 organizaciones que se le envió al presidente.

La administración Biden ya se encuentra en la segunda mitad de su mandato. La protección de nuestra democracia no puede esperar.

Traducción de Ana Lis Salotti.