Arizona y Texas son los ejemplos principales de las nuevas leyes estatales que intentan suprimir el voto latino y negar la representación política justa.
La comunidad latina impulsó el crecimiento poblacional de la última década, pero queda por verse si consiguen la representación política que se merecen.
Cuando se trazan los nuevos mapas de distritos electorales, es crucial que la representación política refleje el crecimiento poblacional y el cambio demográfico de la nación.
Los registros internos muestran que la policía está rastreando a las personas y sus conexiones con poca orientación o supervisión para proteger la privacidad y los derechos de la Primera Enmienda.
Votó el 70.9 por ciento de los votantes blancos, mientras que lo hizo solo el 58.4 por ciento de los votantes no blancos: una desigualdad que se profundizará aún más con las nuevas leyes electorales restrictivas.