Leyes estatales recientes que exigen mostrar los papeles
New Hampshire instituyó en 2024 el requisito de que toda persona que se registra en persona debe presentar un pasaporte, un certificado de nacimiento u otro documento que demuestre ciudadanía. El año pasado, el estado amplió el requisito para abarcar también el registro de votantes por correo.
Las leyes de New Hampshire ya han creado una importante confusión y han hecho que muchas personas estadounidenses elegibles no hayan podido votar. En 2025, durante unas elecciones locales, numerosos votantes y trabajadores electorales se enfrentaron con distintos problemas, por ejemplo, cuando algunas mujeres casadas no pudieron registrarse para votar porque no tenían consigo la licencia de matrimonio donde figuraba su cambio de nombre.
Por lo menos una de esas mujeres tuvo que volver tres veces, mientras que otras ni siquiera pudieron registrarse. El año pasado, el estado tuvo que aprobar una ley de limpieza para ayudar al personal electoral a lidiar con toda esta confusión. Esa ley les da a los sitios de votación acceso en tiempo real a las bases de los datos estatales, un sistema útil, pero que requiere tiempo y costos considerables para implementarlo.
En 2025, Wyoming promulgó una ley que exige presentar un documento que demuestre la ciudadanía. Además de un pasaporte, un certificado de nacimiento, un certificado de naturalización o una tarjeta militar, también permite utilizar una licencia de conducir, siempre y cuando la licencia no diga que el titular no es ciudadano.
El estado comenzó a incluir esta información en las nuevas licencias de conducir en 2025. A diferencia de la Ley SAVE, cualquier ciudadano estadounidense que tenga una licencia de conducir puede satisfacer el requisito de la nueva ley de Wyoming.
New Hampshire y Wyoming son dos de los solo seis estados exentos de cumplir con una ley federal que prohíbe requerir la presentación de un documento de ciudadanía para registrarse para votar en una elección federal.
La Ley de Registro Nacional de Votantes (National Voter Registration Act) exige tener un formulario federal de registro de los votantes para las elecciones federales en el que la persona solicitante declara bajo juramento que es ciudadana, sin la obligación de presentar un documento que lo demuestre.
Por eso, 44 estados pueden tener leyes que exijan mostrar los papeles únicamente para las elecciones estatales. Esa ley no se aplica a Idaho, Minnesota, New Hampshire, Wisconsin y Wyoming, porque en esos estados, desde la aprobación de la ley en 1993, las personas se pueden registrar para votar el mismo día de las elecciones. La ley tampoco se aplica a Dakota del Norte, porque allí no existe el registro de votantes.
En la práctica, tener padrones electorados “bifurcados” implica que los estados tendrían que llevar un grupo de padrones electorales para las elecciones federales y otro para las elecciones estatales. También tendrían que imprimir boletas distintas para los votantes que figuran en cada grupo de los padrones electorales en cualquier elección que incluya contiendas tanto estatales como federales. Crear e implementar este tipo de sistemas es muy costoso y complicado, por eso, Arizona es el único estado que lo implementó antes de 2025.
La necesidad de bifurcar las listas de registro de votantes acecha a la mayoría de los estados que están considerando estas leyes. Este año, Dakota del Sur e Utah han promulgado leyes que rigen únicamente para las elecciones estatales. Estas leyes requieren un pasaporte, un certificado de nacimiento, un documento de identificación tribal o una licencia de conducir con la indicación de ciudadanía estadounidense (que actualmente tienen muy pocas personas).
Lo preocupante es que no se hayan asignado fondos adicionales para desarrollar los nuevos sistemas de los padrones electorales, que supuestamente entrarán en vigor para las elecciones de medio término de 2026.
El esfuerzo de Utah de aprobar este tipo de leyes fue sorpresivo, porque, hace poco, el vicegobernador anunció que el estado había detectado solo una persona no ciudadana registrada en sus padrones electorales, que tienen unos 1.8 millones de votantes activos.
Luisiana aprobó una ley en 2024 que exige mostrar los papeles, pero dejó todos los detalles del proceso a criterio de la Secretaría de Estado. Si bien esta ley técnicamente ha estado vigente durante casi dos años, la Secretaría de Estado no ha tomado medidas para implementarla. El formulario de registro del sitio web de la Secretaría de Estado ni siquiera menciona la necesidad de presentar un documento de ciudadanía.
Varios otros estados intentaron con anterioridad imponer leyes similares, pero sin éxito. Kansas aprobó una ley parecida, pero fue anulada por la justicia en 2018, tras haberles impedido registrarse para votar a más de 30,000 ciudadanos estadounidenses. Alabama y Georgia tienen políticas aprobadas, pero no están en vigor también debido a órdenes judiciales.