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- En una reciente encuesta de los 185 miembros del Consejo de Relaciones Gubernamentales de Minnesota, el 42.5 por ciento de los encuestados reportó que evitaba acudir al capitolio durante ciertas horas debido a las preocupaciones de seguridad.
- Los resultados de la encuesta y testimonios individuales resaltan la necesidad de medidas de seguridad mejoradas para garantizar que los ciudadanos de a pie puedan sentirse seguros al participar en su gobierno.
En enero, un panel del gobierno estatal de Minnesota planteó una serie de recomendaciones a la legislatura para intentar atender las brechas de seguridad en el complejo del capitolio estatal. Su informe anual recomendó asignar $41 millones para fortalecer las medidas de seguridad, como tecnología para detectar armas y otras mejoras tecnológicas y operativas.
La legislatura de Minnesota debe financiar completamente la solicitud presupuestaria hecha por el Comité Asesor en Seguridad del Capitolio e implementar las medidas integrales para no solo proteger a los legisladores, sino al proceso democrático en sí.
En una reciente encuesta de los 185 miembros del Consejo de Relaciones Gubernamentales de Minnesota, el cual regularmente trabaja en el capitolio estatal y su complejo de edificios, el 42.5 por ciento de los encuestados reportó que evitaba acudir al capitolio durante ciertas horas debido a las preocupaciones de seguridad.
El consejo, el cual realizó el sondeo, recalcó que esas precauciones en efecto limitan la capacidad de sus miembros de participar completamente en los procesos de abogacía legislativa. La mayoría de los encuestados resaltaron tres áreas para mejorar: el control al acceso de los edificios y revisiones al ingreso, visibilidad y presencia de personal de seguridad capacitado y seguridad exterior y fuera del horario laboral.
Un estudiante se hizo eco de la petición de mejorar la seguridad en un testimonio impactante durante una reunión del comité asesor, expresando: “Cuando los estudiantes venimos aquí, es importante que sepamos que los adultos ya pensaron en nuestra seguridad. Lo primero que me dijo mi mamá cuando le conté que estaría hoy aquí fue: ‘No sé si sea seguro’. Mis amigos que forman parte del grupo Estudiantes Exigiendo Acción no están hoy aquí porque tienen miedo de que les disparen o los detengan en este mismo edificio”.
Los resultados de la encuesta y testimonios individuales resaltan la necesidad de medidas de seguridad mejoradas para garantizar que los ciudadanos de a pie puedan sentirse seguros al participar en su gobierno. Como lo describió el estudiante, “Estos son lugares donde la gente se reúne a manifestar, celebrar y alzar su voz, no donde deberían sentir miedo”.
El informe del comité asesor llega mientras la crisis de violencia política e intimidación a los servidores públicos es dolorosamente evidente en Minnesota y en toda la nación. En junio, la presidenta de la Cámara, Melissa Hortman, y su esposo fueron asesinados, y el senador estatal, John Hoffman, y su esposa resultaron gravemente heridos. Estos ataques impulsaron al comité asesor a sostener varias audiencias públicas para evaluar el panorama de la seguridad y explorar recomendaciones para garantizar la seguridad de los visitantes.
El ambiente de amenazas —para tanto los representantes electos en todo el espectro político y el público general— solo se ha intensificado desde los ataques de junio. Las agencias policíacas federales, como el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, han utilizado la fuerza en contra de personas que ejercen su derecho al debate político y a manifestar, y algunos líderes políticos han empleado una retórica violenta o agresiva que ha contribuido a un clima general de intimidación.
Poco después de los ataques a los legisladores de Minnesota, el activista conservador Charlie Kirk fue asesinado en la Universidad de Utah Valley durante un debate. El senador Alex Padilla, demócrata de California, fue sacado a la fuerza, sometido en el piso y esposado durante una conferencia de prensa después de hacerle preguntas a la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem.
La exrepresentante Marjorie Taylor Greene, republicana de Georgia, recibió múltiples amenazas después de expresar su oposición a otros líderes electos. Greene después reconoció su propio papel, como líder de elección popular, en promover un ambiente político tóxico, al previamente compartir una retórica violenta en internet.
La representante Ilhan Omar, demócrata de Minnesota, recientemente fue atacada en un foro comunitario en Minneapolis. Alex Pretti y Renee Good fueron asesinados por agentes federales en Minnesota mientras grababan y se manifestaban en contra de sus acciones. Estas respuestas violentas a la libertad de expresión de carácter político han contribuido a crear un clima de miedo que amenaza la propia participación cívica, haciendo aún más urgente garantizar que los espacios públicos sigan siendo seguros y accesibles para la participación democrática.
Los líderes de Minnesota ya empezaron a tomar acción. El gobernador Tim Walz incluyó en su plan de infraestructura la asignación de los $41 millones en fondos que solicitó el comité asesor para mejorar las medidas de seguridad en el capitolio. Además, siguiendo las recomendaciones del comité asesor, Walz emitió recientemente una orden ejecutiva con el fin de implementar el control de armas en el capitolio estatal.
Minnesota y otros estados deberían seguir impulsando estas iniciativas y buscar implementar varias reformas clave. Por ejemplo, los estados deben monitorear sistemáticamente las amenazas contra los legisladores y seguir modelos como el sistema de rastreo que utiliza la Policía del Capitolio de los Estados Unidos, el cual centraliza los reportes de amenazas, asigna niveles de riesgo y coordina respuestas con las otras agencias de policía.
Las protecciones en privacidad también importan: Luego del asesinato de Hortman, Maine y Nuevo Hampshire removieron las direcciones de residencia de los legisladores de las páginas gubernamentales. Finalmente, los estados deberían proporcionar entrenamiento en seguridad y recursos en salud mental para ayudar a los servidores públicos y a sus equipos a lidiar con las amenazas y situaciones traumáticas.
Solo al atender esta crisis integralmente pueden los estados garantizar que el miedo no reemplace la participación cívica como característica determinante de la democracia estadounidense.
Traducción de Laura Gómez