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Gavel in a dark room
isayildiz/Getty
Análisis

La Corte Suprema está enviando más causas a la lista de casos de emergencia en la sombra

Por primera vez, la Corte decidió más casos sustantivos en su lista de casos de emergencia en la sombra que en su lista tradicional de casos con méritos.

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julio 13, 2026

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  • Esta mayor utilización de un proceso abreviado y menos transparente para decidir casos importantes no se adecúa a los estándares que deberíamos tener en el tribunal supremo de la nación.
  • El Congreso debe actuar para reformar la Corte y convertirla en una institución más democrática que rinda cuentas al pueblo.

En silencio, la Corte Suprema está cambiando la forma en que funciona, porque ahora es más frecuente que opere en secreto que a sala abierta. Un reciente análisis de ProPublica del período de sesiones 2024–2025 descubrió que, por primera vez, la Corte Suprema decidió más casos sustantivos a través de su lista de casos de emergencia en la sombra que de la lista tradicional de causas con méritos.

Esta mayor utilización de un proceso abreviado y menos transparente para decidir casos importantes no se adecúa a los estándares que deberíamos tener en el tribunal supremo de la nación.

Históricamente, la lista de casos de emergencia en la sombra —que en inglés se conoce como shadow docket— se reservaba para cuestiones procesales y solicitudes a la Corte Suprema para suspender rápidamente las órdenes de los tribunales inferiores ante la posibilidad de un daño serio e irreparable, tal como la ejecución inminente de una pena de muerte.

A diferencia de los casos que se deciden según sus méritos, estas causas de emergencia, por lo general, no exigen la presentación de extensos escritos ni alegatos orales, porque la parte litigante tenía un motivo justificable de solicitar una pronta medida judicial.

Sin embargo, en los últimos años, la lista de casos de emergencia en la sombra ha crecido exponencialmente y ahora se está usando para decidir cuestiones legales importantes de forma provisoria. Si bien estos dictámenes no representan la resolución judicial final según los méritos de la causa —porque, en general, estos casos de emergencia continúan su curso por las vías de litigio normales en los tribunales inferiores y algunos terminan llegando a la lista de casos con méritos de la Corte Suprema—, sí pueden tener enormes repercusiones.

Sin embargo, es demasiado común que se decidan sin presentar los correspondientes escritos, alegatos orales ni opiniones firmadas con nombre y apellido donde se expliquen las razones de la decisión de la Corte que sí acompañan los dictámenes de los casos con méritos.

Esta nueva era en la que se pronuncian cada vez más decisiones en la sombra se podría decir que comenzó hace 10 años, cuando la Corte omitió el proceso de litigación normal para bloquear una política ambiental clave de la administración Obama.

En 2016, fue algo sin precedentes, que hizo que algunos de los magistrados internamente opusieran resistencia y expresaran preocupación por la disposición de la Corte de intervenir de esta manera, según una serie de memorandos obtenidos por The New York Times. Una década más tarde, este tipo de intervenciones se ha convertido en la norma, y la administración Trump está haciendo pleno uso de esta vía.

Desde que volvió al poder en enero de 2025, la administración Trump ha presentado 34 solicitudes de emergencia, y en la mayoría le ha solicitado a la Corte suspender interdictos de los tribunales inferiores que bloqueaban las órdenes ejecutivas u otras acciones de su administración.

De esas solicitudes, la Corte ha pronunciado 28 dictámenes, y el 75 por ciento ha sido a favor de Trump, al menos parcialmente. Si bien estas decisiones no son definitivas, sus consecuencias pueden ser devastadoras. Entre otras cosas, la Corte le ha permitido a la administración realizar detenciones de inmigrantes según su apariencia étnica, deportar a inmigrantes a países con los que no tienen ningún vínculo, cancelar el estado migratorio legal de cientos de miles de personas no ciudadanas estadounidenses y despedir a cientos de funcionarios públicos.

El crecimiento de la lista de casos de emergencia en la sombra al nivel actual en el que ha superado la lista de casos con méritos es un giro alarmante con respecto a la revisión judicial tradicional. El tribunal supremo de la nación debería regirse por un proceso de toma de decisiones basado en la deliberación, la continuidad y la transparencia.

Abandonar esos valores y pronunciar decisiones importantes (por más provisionales que sean) a través de la lista de casos de emergencia en la sombra socava la legitimidad de la institución y propicia el caos judicial.

De hecho, muchos jueces han expresado su frustración por la falta de disposición de la Corte de brindar explicaciones. Tal como señaló un juez federal en ejercicio a NBC News, “los jueces en actividad necesitan y merecen directrices claras y bien justificadas. Hoy en día, es demasiado común que nos lleguen dictámenes significativos a una velocidad impresionante, pero casi sin explicaciones, carentes del rigor que proporciona una presentación completa de escritos y alegatos”.

Que lleguen casos a la Corte Suprema por una vía más acelerada como la lista de casos de emergencia en la sombra no es necesariamente algo malo, y es de veras útil que algunos casos se litiguen de una forma expedita. Pero el mero volumen de casos que ahora se están decidiendo de esta manera —mientras la lista de casos con méritos continúa reduciéndose— pinta un panorama que refleja que la Corte no está funcionando como debería.

Si las decisiones legales más importantes de nuestra nación se deciden sin la correcta presentación de los informes, alegatos y análisis justificados, el Congreso debe actuar para reformar la Corte y convertirla en una institución más democrática que rinda cuentas al pueblo.

Traducción de Ana Lis Salotti