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Retrato de la distribución de distritos en 2021: Texas

Cómo la población del estado ha cambiado desde la última vez que los mapas fueron trazados – y lo que significan esos cambios en este ciclo de distribución de distritos.

Published: October 7, 2021
Map of Texas
Brennan Center for Justice

Por Yurij Rudensky y Gabri­ella Limón 

La legis­latura de Texas ha convo­cado a una sesión espe­cial para aprobar sus nuevos mapas de distri­tos legis­lat­ivos estatales y congre­suales. El objet­ivo de este proceso consiste en refle­jar los cambios pobla­cionales que han tenido lugar durante los últi­mos diez años según los datos del censo de 2020, que se publi­caron hace muy poco. En Texas, esos cambios han sido signi­fic­at­ivos: su pobla­ción creció un 13.7 por ciento y pasó de tener 25,145,561 habit­antes a tener 29,145,505 habit­antes entre 2010 y 2020. 

Al igual que en 2011, la última vez en que se traz­aron distri­tos, el partido repub­licano tiene el control abso­luto sobre el proceso. Pero desde entonces, el panor­ama jurídico ha empe­or­ado. Debido a un dicta­men de 2013 de la Corte Suprema de los Esta­dos Unidos que elim­inó una disposi­ción esen­cial de la Ley de Derecho al Voto, por primera vez en sesenta años Texas ya no tendrá que obtener la aproba­ción previa del Departa­mento de Justi­cia de la nación ni de un tribunal federal de Wash­ing­ton, DC para garant­izar que sus mapas no discriminen por raza. Además, en un dicta­men de 2019, la Corte Suprema también descartó la posib­il­idad de que los tribunales federales puedan servir de palanca de freno a la manipu­la­ción partidista de distri­tos, por descarada o extrema que sea.

Por lo tanto, los 150 distri­tos para la Cámara de Repres­ent­antes de Texas, los 31 distri­tos para el Senado de Texas y los 38 distri­tos de Texas para el Congreso se traz­arán bajo el control exclus­ivo del partido repub­licano, sin salva­guar­das funda­mentales que prote­jan de cualquier discrim­inación racial o abuso partidista. Este análisis resume las prin­cip­ales tend­en­cias pobla­cionales de Texas de la última década, tanto a nivel estatal como en las prin­cip­ales regiones urbanas, y exam­ina los efec­tos que esos cambios pueden tener sobre la distribu­ción de distri­tos. 

Prin­cip­ales datos para tener en cuenta:

  • El 95 por ciento de las 3,999,944 perso­nas que se suma­ron a la pobla­ción de Texas entre 2010 y 2020 son perso­nas no blan­cas o que se describen como multir­ra­ciales.
  • La pobla­ción latina estuvo a tan solo medio punto porcen­tual de sobre­pasar a la pobla­ción blanca como el grupo demo­gráfico más grande de Texas, al haber añadido el astronómico número de 1,980,796 perso­nas en estos diez años.
  • El 86 por ciento del creci­mi­ento de la pobla­ción de Texas se produjo en las tres prin­cip­ales áreas metro­pol­it­anas y sus alrededores, Dallas-Fort Worth Metroplex, Hous­ton y Austin-San Anto­nio. Estas ciudades y sus regiones suburb­anas de rápida expansión super­aron amplia­mente los incre­men­tos pobla­cionales del resto de Texas y, entre las tres, ahora deber­ían agregar cuatro distri­tos más para la Cámara de Repres­ent­antes del estado y dos distri­tos más para el Congreso.
  • De los 20 conda­dos de mayor creci­mi­ento, 13 son conda­dos suburb­anos donde la pobla­ción blanca disminuyó hasta un 16 por ciento durante la última década. En los últi­mos años, los votantes no blan­cos de estos subur­bios demostraron una mayor capa­cidad de influir en los resulta­dos de las elec­ciones. Lo que queda por verse durante la distribu­ción de distri­tos en Texas es si este creci­mi­ento se tradu­cirá en más opor­tunid­ades elect­or­ales para las comunid­ades no blan­cas o si, en cambio, el “estab­lish­ment” político diluirá la creciente influ­en­cia polít­ica de estas comunid­ades.

Análisis estatal

Texas incor­poró casi 4 millones de resid­entes nuevos de 2010 a 2020 y se convirtió, por mucha difer­en­cia, en el estado de mayor creci­mi­ento de la última década. De acuerdo con las cifras de 2019, aprox­im­a­da­mente la mitad de este aumento se lo atribuye al creci­mi­ento natural de la pobla­ción y la otra mitad, a la inmigra­ción inter­nacional y la migra­ción interna. Hasta 2019, Cali­for­nia, Flor­ida y Geor­gia fueron los prin­cip­ales esta­dos de donde provino la mayoría de los nuevos habit­antes de Texas, donde se calcula que durante solo ese año se radi­caron más de 350,000 perso­nas de otros esta­dos.

Este import­ante creci­mi­ento pobla­cional no se distribuyó con unifor­midad entre los distin­tos grupos étnico-raciales. Sola­mente la comunidad latina fue respons­able por el 50 por ciento de todo el creci­mi­ento de la pobla­ción de Texas de los últi­mos diez años: se suma­ron casi 2 millones de perso­nas y por tan solo medio punto porcen­tual casi se convierte en el grupo étnico más grande del estado. Las pobla­ciones negras y asiát­icas también apor­taron más de medio millón de perso­nas cada una. Ocurre todo lo opuesto con el creci­mi­ento moderado de la pobla­ción blanca de Texas, que agregó tan solo 187,252 perso­nas en la última década, a pesar de ser el grupo demo­gráfico más grande del estado. 

Estas tend­en­cias demo­gráficas siguen aplicán­dose cuando se consid­era la pobla­ción ciudadana con edad de votar, que se suele util­izar en el proceso de distribu­ción de distri­tos para calcu­lar la cantidad de votantes elegibles. Más de la mitad del aumento estim­ado de 2010 a 2020 en los votantes elegibles se atribuyó al creci­mi­ento de la pobla­ción latina, y las tres cuartas partes de este aumento se debió al creci­mi­ento de todas las comunid­ades no blan­cas en su conjunto.

El cambio demo­gráfico de Texas de la última década también tiene un compon­ente geográfico. Las áreas urbanas y suburb­anas prosper­aron, mien­tras que la pobla­ción de las áreas rurales y de los pueblos se mantuvi­eron estables o se redujeron 

Tres regiones metro­pol­it­anas concentraron el 86 por ciento del creci­mi­ento de la pobla­ción de todo el estado: el Dallas–­Fort Worth Metroplex sumó 1,270,845 perso­nas; el área metro­pol­it­ana de Hous­ton, 1,201,824 perso­nas; y Austin–San Anto­nio, 955,835 perso­nas. Otras ciudades más pequeñas también contribuy­eron al creci­mi­ento. Los conda­dos donde se ubican las ciudades de El Paso, Odessa, Laredo, Lubbock y Corpus Christi también regis­traron aumentos consid­er­ables.

Sin embargo, en el resto del estado, la pobla­ción disminuyó en 143 conda­dos rurales. Si bien estas pérdi­das fueron modestas y en su total­idad lleg­aron a una dismi­nu­ción de 97,062 perso­nas, esta tend­en­cia resalta la necesidad de que la repres­enta­ción se vuelque más hacia las ciudades y a sus áreas metro­pol­it­anas.

Análisis regional

Concentrarnos en las áreas urbanas que tuvi­eron el mayor creci­mi­ento en los últi­mos diez años echa mejor luz sobre los cambios ocur­ridos en todo el estado. Los siguientes mapas muestran el cambio en el porcentaje no blanco de la pobla­ción por sección del censo en los conda­dos de las inme­diaciones a las ciudades de Dallas–­Fort Worth, Hous­ton y Austin–San Anto­nio. Allí revelan que el rápido creci­mi­ento de las áreas metro­pol­it­anas de Texas es impulsado por las comunid­ades no blan­cas.

Porcentaje de personas no blancas en el Dallas-Fort Worth Metroplex, 2010–⁠20

El área metro­pol­it­ana de Dallas–­Fort Worth creció más que cualquier otra región del estado de 2010 a 2020. El 79 por ciento de este creci­mi­ento tuvo lugar en las comunid­ades lati­nas, negras y asiát­icas. Esta región tiene 4 de los 10 conda­dos de mayor creci­mi­ento de Texas, entre ellos, el condado de Tarrant, donde se ubica Fort Worth, segundo condado, detrás del de Harris, en regis­trar los aumentos abso­lutos más altos del estado. 

Los conda­dos suburb­anos de Collin y Denton se posi­cion­aron cuarto y séptimo entre los conda­dos tejanos con mayor creci­mi­ento abso­luto y fueron respons­ables del 40 por ciento del creci­mi­ento pobla­cional del Dallas-Fort Worth Metroplex. De ese creci­mi­ento, el 80 por ciento es atribuible a la pobla­ción no blanca. Estos dos conda­dos, que en 2010 estaban compues­tos por poco más del 60 por ciento de perso­nas blan­cas, ahora son algunos de los más diver­sos de todo el estado, de acuerdo con las nuevas cifras de la Oficina del Censo. Los dos están a unos escasos puntos porcen­tuales de conver­tirse en conda­dos con plur­al­idad racial. Allí las comunid­ades lati­nas y negras creci­eron consid­er­able­mente, y la comunidad asiát­ica se expandió a un ritmo verti­ginoso, con un aumento de más del doble comparado con el 2010. 

Esta trans­form­a­ción demo­gráfica de las áreas suburb­anas de Dallas-Fort Worth ha sido acom­pañada por cambios econ­ómi­cos y políti­cos. La pobla­ción del condado de Collin se duplicó desde 2010, y, al mismo tiempo, su densidad de pobla­ción aumentó un 30 por ciento y su índice de empleo creció un 77 por ciento. El desar­rollo inmobil­i­ario también ha prosperado, ya que ciudades suburb­anas como Frisco, Plano y McKin­ney han visto un creci­mi­ento explos­ivo.

La esfera polít­ica también ha cambi­ado. En los conda­dos de Tarrant, Collin y Denton, varias coali­ciones multir­ra­ciales están influ­en­ciando cada vez más en la polít­ica de la región. En 2020, una candid­ata afro­lat­ina de los subur­bios de Dallas, Candace Valen­zuela, estuvo a un punto y medio de ganar un escaño en el Congreso. El mismo año, Lulu Siekaly casi se convierte en la primera árabeam­er­ic­ana de Texas en ocupar un escaño en el Congreso, prin­cip­al­mente por haber obten­ido una inmensa cantidad de votos de la comunidad asiát­ica en el condado de Collin.

Según los cálcu­los, los conda­dos de rápido creci­mi­ento que componen el área de Dallas-Fort Worth deber­ían obtener de las regiones del estado que se han achic­ado o estan­cado un distrito y un tercio más para la Cámara de Repres­ent­antes del estado y más de tres cuar­tos de un distrito más para el Congreso. Incluso dentro del Metroplex, su repres­enta­ción debería refle­jar sus cambios pobla­cionales: los conda­dos de Collin y Denton han crecido en compara­ción con los demás y ahora tienen una pobla­ción a la que corres­pon­dería un distrito y medio más para la Cámara de Repres­ent­antes del estado y medio escaño más para el Congreso. 

Porcentaje de personas no blancas en el área metropolitana de Houston, 2010–20

Si miramos el área metro­pol­it­ana de Hous­ton, vemos el mismo patrón. La región sumó 1.2 millones de perso­nas de 2010 a 2020, prin­cip­al­mente en los conda­dos de Harris, Fort Bend y Mont­gomery. Solo el condado de Harris aportó el 16 por ciento de todo el creci­mi­ento pobla­cional del estado durante la última década.

Las comunid­ades lati­nas, negras y asiát­icas fueron respons­ables de la mayoría de los aumentos pobla­cionales de todos los conda­dos del área de Hous­ton: repres­ent­aron el 48 por ciento, el 18 por ciento y el 17 por ciento, respectiva­mente, de todos los aumentos. En cuatro conda­dos, entres ellos el de Harris, la pobla­ción blanca disminuyó. Esto quiere decir que el aumento de 638,686 perso­nas en la pobla­ción de Hous­ton es exclu­siva­mente atribuible al creci­mi­ento de los grupos no blan­cos. 

El ritmo de creci­mi­ento demo­gráfico de Hous­ton fue super­ado por el de los conda­dos suburb­anos, tales como el de Fort Bend, que regis­tró un aumento del 41 por ciento, prin­cip­al­mente impulsado por las comunid­ades no blan­cas. De hecho, allí el aumento en las pobla­ciones lati­nas, asiát­icas y negras repres­enta el 85 por ciento del creci­mi­ento del condado. Mien­tras que en muchos conda­dos fueron las pobla­ciones lati­nas las que tuvi­eron los mayores aumentos, en Fort Bend fueron las comunid­ades asiát­icas las que apor­taron el mayor incre­mento. Fort Bend es ahora 30 por ciento blanco, 24 por ciento latino, 22 por ciento asiático, 20 por ciento negro y 3 por ciento multir­ra­cial. Y se ha conver­tido en el condado más diverso de Texas. Esta evolu­ción demo­gráfica coin­cide con un cambio político: en 2018, Fort Bend eligió a KP George, ciudadano estadounidense origin­ario de India, como su mayor autor­idad, el juez del condado, convirtién­dose así en la primera persona no blanca en asumir ese cargo. Y después de votar por el partido repub­licano durante más de una década, Fort Bend se volvió demócrata en todas las prin­cip­ales elec­ciones desde 2016. 

Lo mismo ocur­rió en el condado de Mont­gomery, que creció el doble que el condado de Harris. Sigue siendo mucho menos diverso que Fort Bend, con el 60 por ciento de su pobla­ción blanca, el 26 por ciento latina, 5 por ciento negra, 3 por ciento asiát­ica y 4 por ciento multir­ra­cial. Pero las pobla­ciones asiát­icas, negras y lati­nas de Mont­gomery creci­eron un 129 por ciento, un 84 por ciento y un 73 por ciento, respectiva­mente, muchísimo más que el creci­mi­ento del 14 por ciento que regis­tró la pobla­ción blanca. Estas tend­en­cias demo­gráficas sugieren que también Mont­gomery pronto se conver­tiría en un condado con plur­al­idad racial. 

Dados estos cambios de la última década, el área metro­pol­it­ana de Hous­ton ahora tiene una pobla­ción a la que le corres­pon­dería un distrito y un tercio más para la Cámara de Repres­ent­antes del estado y unos ocho déci­mos más de un distrito para el Congreso. Solo el condado de Fort Bend podría tener fácil­mente cuatro distri­tos para la Cámara de Repres­ent­antes del estado y debería obtener los mayores incre­men­tos de repres­enta­ción. 

Porcentaje de personas no blancas en la región de Austin-San Antonio, 2010–20

La región de Austin-San Anto­nio se ha defin­ido como “la próx­ima mega área metro­pol­it­ana” de Texas gracias al increíble creci­mi­ento que ha tenido durante los últi­mos diez años. La capital del estado y San Anto­nio están conecta­das desde siempre por la autopista Interestatal 35. En los últi­mos años, estas dos ciudades han crecido tanto que se han acer­cado, form­ando así un área metro­pol­it­ana extensa pare­cida al Dallas-Fort Worth Metroplex y a la región metro­pol­it­ana de Hous­ton.

En total, esta área de Austin-San Anto­nio sumó 955,835 perso­nas durante la última década. Las comunid­ades lati­nas fueron el grupo étnico de mayor creci­mi­ento, con el 43 por ciento del incre­mento de la región, o un incre­mento de 408,653 perso­nas. Los conda­dos de Bexar, Travis y Willi­am­son fueron algunos de los conda­dos más grandes de la región y se posi­cion­aron tercero, quinto y noveno, respectiva­mente, entre los conda­dos de mayor creci­mi­ento pobla­cional del estado.

Al igual que en las otras áreas metro­pol­it­anas de Texas, el creci­mi­ento en la región de Austin-San Anto­nio fue impulsado por las comunid­ades negras, lati­nas y asiát­icas, que repres­entan el 61 por ciento de todo el incre­mento. En el condado de Bexar, donde se ubica San Anto­nio, la comunidad latina contribuyó con el 60 por ciento del creci­mi­ento del condado. En todas las categorías demo­gráficas, poco más de la mitad de la nueva pobla­ción de este condado se mudó allí durante la última década y el resto fueron nuevos naci­mi­en­tos. 

En cambio, otros conda­dos de esta región que vienen creciendo desde hace menos tiempo, como los de Hays y Comal, se atribuyó la mayor parte de su incre­mento pobla­cional a los nuevos resid­entes que se mudaron allí, a medida que los terrenos vacíos se iban convir­tiendo en nuevas vivien­das para las perso­nas que viajan por trabajo a Austin y San Anto­nio. Estos conda­dos creci­eron más rápido que los demás conda­dos del estado, con un creci­mi­ento del 50 por ciento cada uno. Le siguió muy de cerca el condado de Willi­am­son, al norte de Austin, con un creci­mi­ento del 44 por ciento. Poco menos de las tres cuartas partes de su pobla­ción nueva provino de otros sitios de los Esta­dos Unidos. 

Sin embargo, este creci­mi­ento acel­erado trae consecuen­cias. El desplazami­ento de resid­entes negros y lati­nos que desde siempre vivían en la zona metro­pol­it­ana de Austin hizo que la ciudad debi­era crear un cargo oficial para la preven­ción del desplazami­ento de comunid­ades y así mitigar los efec­tos de esta gentrific­a­ción. La infraes­truc­tura también se ha deteri­or­ado debido a la explosión demo­gráfica de la región. Con los 28.9 millones de millas que viajan todos los días los conductores sola­mente del condado de Bexar, el tráfico de la región se pone muy conges­tion­ado. 

Pero desde el punto de vista de la distribu­ción de distri­tos, las cosas están claras: al igual que las otras áreas metro­pol­it­anas del Texas, Austin-San Anto­nio debería tener un aumento de repres­enta­ción tanto a nivel estatal como federal. Según su pobla­ción, esta región debería obtener casi dos escaños más en la Cámara de Repres­ent­antes del estado y tres cuartas partes más de un escaño en el Congreso.

Conclusión

El creci­mi­ento de Texas de la última década ha sido astronómico y casi exclu­siva­mente impulsado por las perso­nas no blan­cas. Durante este ciclo de distribu­ción de distri­tos, lo que se pone en riesgo es el poder político de las crecientes comunid­ades lati­nas, negras y asiát­icas de las ciudades y las regiones suburb­anas de Texas de rápida diver­sific­a­ción. Queda por verse si estas comunid­ades recibirán los aumentos de repres­enta­ción que deber­ían por sus creci­mi­en­tos pobla­cionales o si, en cambio, verán cómo una nueva ola de manipu­la­ción de distri­tos diluye su poder político.