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Ballot being mailed
Hannah Beier/Getty
Análisis

Ruido y confusión de parte de la Corte Suprema

La última noticia del tribunal supremo no cambia las reglas de la votación por correo.

Ballot being mailed
Hannah Beier/Getty
agosto 25, 2026

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  • Esta orden ejecutiva sigue siendo ilegal e inconstitucional.
  • La votación por correo continúa igual que antes.

Hace un año, advertimos que Donald Trump tenía una estrategia concertada para socavar las elecciones de medio término.

Pero hay una noticia que debes recordar: hasta ahora, esos esfuerzos están fracasando. Por cada ataque, ha habido un contraataque de parte de los grupos de defensa del derecho al voto, los gobiernos locales y estatales, entre muchos otros. En noviembre, deberíamos poder tener elecciones libres, justas y seguras. Pero, para eso, se requerirá de mucho trabajo desde hoy hasta ese día.

Lo comprobamos sin lugar a dudas esta semana. Ayer, la Corte Suprema apareció en todos los titulares y sembró la confusión, pero las cosas no cambiaron mucho. Esto es lo que hay que saber.

A comienzos de este año, Trump firmó una orden ejecutiva para modificar las reglas de la votación por correo. Este es el método de votación que usa una de cada tres personas ciudadanas en Estados Unidos. Trump quiso ordenarle al Servicio Postal de EE. UU. que se negara a entregar las boletas de voto debidamente emitidas si el votante no figuraba en una lista —que aún ni siquiera existe— creada por cada uno de los estados y entregada a la oficina de correos según la cual el Servicio Postal tenía que revisar cada boleta enviada por correo. Es absurdo. Y, vaya sorpresa, ilegal.

A comienzos de este verano, en una demanda presentada por 23 estados, un tribunal federal bloqueó la orden ejecutiva en parte del país. La jueza también bloqueó la orden a nivel nacional en una demanda presentada por el Brennan Center y otras partes, en representación de la Liga de Mujeres Votantes de Massachusetts. 

Ayer, la Corte Suprema de los EE. UU. intervino en el caso que presentaron los estados. Dictó una orden sin firmar en la que sostuvo que los estados aún no tenían ninguna legitimación procesal para presentar la demanda. En concreto, concluyó que los estados no habían sufrido ningún daño, porque el Servicio Postal aún no había implementado la política. Dicho de otro modo, el tribunal de primera instancia se había pronunciado demasiado pronto.

Fue una noticia importante, y con razón, pero los titulares confundieron un poco las cosas.

Fue un voto procesal que le permite a la administración Trump continuar trabajando en su plan para hacer que el Servicio Postal decida quiénes reciben una boleta y quiénes no. 

Tal como lo explicó la Corte, “la disposición de la Corte con respecto a esta solicitud no significa que cualquier medida que tome el gobierno para implementar la orden sea necesariamente legítima”.

De hecho, el viernes pasado a última hora y por presión de la administración, el Servicio Postal publicó una “Norma Final” para implementar el plan de Trump. La institución explicó que tenía el poder de establecer las reglas para la entrega de las boletas de voto por correo, porque esas boletas eran como “restos animales” o “réplicas de explosivos” y merecían un tratamiento especial.

Tanto el caso de los estados como el caso presentado por el Brennan Center y otros grupos de defensa del derecho al voto siguen su curso. El dictamen del lunes de la Corte Suprema no es la última palabra. Nuestros abogados están evaluando los próximos pasos, y, sin duda, las cosas se moverán rápidamente en esta compleja ida y vuelta ante la justicia.

Pero hay varias cosas que son tan verdaderas hoy como lo eran antes de la decisión de la Corte.

Esta orden ejecutiva sigue siendo ilegal e inconstitucional. La Cláusula sobre las Elecciones de la Constitución es muy clara al respecto, tal como la justicia lo ha dictado una y otra vez: los estados son quienes administran las elecciones. El Congreso tiene el rol legítimo de aprobar legislación nacional y puede prevalecer sobre los estados. Pero ¿sabes quién no tiene ninguna función en las elecciones según la Constitución? El presidente.

¿Y la Corte Suprema? Así es como funciona su “lista de casos de emergencia en la sombra”. En lugar de dejar que el proceso legal siga su curso normalmente, los magistrados salieron a intervenir en el litigio para ayudar a Trump. Magistrados como Samuel Alito se enervan cuando oyen la ominosa frase “en la sombra” y se quejan de que deberíamos llamarlas simplemente “órdenes de emergencia”. Pero, aquí, la única “emergencia” habría sido que Trump no podía continuar con sus esfuerzos de restringir el voto, apenas a unas pocas semanas de las elecciones.

Resulta difícil no dejar de observar que, si bien la orden no fue firmada con nombre y apellido, fue respaldada por los magistrados nombrados por los presidentes republicanos. Las magistradas nombradas por los presidentes demócratas, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson, publicaron opiniones de disenso.

Trump dijo en varias oportunidades, tal como lo publicó en junio con respecto a la Ley SAVE (SAVE Act), que sin restricciones en el voto, “el partido republicano nunca más ganará otra elección”. La Corte Suprema, que ya cuenta con el peor nivel de confianza del público en su historia, seguirá perdiendo credibilidad si se la percibe como un actor electoral partidista.

Y en cuanto al electorado, ¿qué deberíamos saber? 

Este altercado legal se está desarrollando tan cerca de las elecciones que, más allá del resultado, es muy improbable que cualquier cambio afecte la votación de este año. La ley federal requiere que las primeras boletas de voto por correo se comiencen a enviar a los votantes militares a partir del 4 de septiembre. No podemos dejar que nuestras elecciones se sumerjan en el caos.

Por lo tanto, en un sentido, todo esto no es más que ruido y caos inventado. La orden ejecutiva de Trump no está en vigencia. La votación por correo continúa igual que antes. No ha habido ningún cambio en las prácticas del Servicio Postal.

¿Y sabes quién lo sabe? Alguien que este mes votó por correo desde su mansión de Mar-a-Lago: Donald Trump.

Su campaña para socavar las elecciones de medio término está fracasando. La única forma de que triunfe es si la ciudadanía no sale a votar.

Traducción de Ana Lis Salotti