Mireya Navarro, jefa de redacción pionera de Brennan en español falleció el pasado 13 de septiembre en su hogar de Montclair, Nueva Jersey.
Mia, como la llamaban cariñosamente las muchísimas personas que la querían, dedicó sus últimos ocho años a trabajar en el Brennan Center para expandir el acceso de las comunidades latinas al proceso democrático, una causa a la que se entregó con total compromiso. “Nuestro idioma nunca debería ser una barrera que nos impida participar en la democracia”, anunció Mireya durante el lanzamiento de Brennan en español en 2022.
En el Brennan Center, así la recuerdan sus compañeros:
“Antes del impresionante logro de Mia de haber lanzado Brennan en español, se dedicó durante años a trabajar como estratega sénior de medios. Le aportó a nuestro equipo de medios el valiosísimo conocimiento de su larga carrera periodística de varias décadas. Pero, más allá de toda su experiencia, era mucho más divertido trabajar con ella todos los días. Ponía todo de sí en su trabajo, compartía su pasión por la vida y la cultura —desde la buena comida hasta la música, el baile y la historia—, y tenía un poder especial para traer calma y ligereza a nuestros momentos más intensos. Que su memoria sea una bendición”. —Derek Rosenfeld, estratega sénior de medios.
“Una de las cosas de las que me enteré en los días que le siguieron a la súbita noticia del fallecimiento de Mia fue lo mucho que tanta gente la quería aquí en el Brennan Center. Fue una gran mentora, una aliada para encontrar ideas y resolver problemas, una amiga y una fuente de inspiración para muchos, en todos los niveles de la organización, en todos los departamentos y programas. Mia fue todo eso y mucho más para mí. Claro que admiraba sus logros y su profesionalismo, pero la valoraba y la quería por su calidez, su amabilidad y su sentido del humor. Me dejó atónito su partida, tan súbita e inesperada, pero me reconforta saber a cuánta gente Mia le tocó el alma”. —Lawrence Norden, vicepresidente, Programa de Elecciones y Gobierno.
“Tuve el placer de trabajar con Mia durante muchos años, desde el comienzo, cuando era la estratega de medios sénior del equipo de Libertad y Seguridad Nacional, y luego, cuando ideó y lanzó Brennan en español. Mia ya era una periodista galardonada cuando se sumó al Brennan Center, pero no presumía de sus logros, siempre alentándonos y traduciendo nuestro trabajo. Su brillante visión se hizo aún más evidente cuando lanzó Brennan en español, que volvió el trabajo del Brennan Center accesible e incluso necesario para el público hispano de todo el mundo. Era una mujer muy creativa e incansable, que siempre buscaba oportunidades para compartir nuestras investigaciones y análisis con el público de Brennan en español y nos alentaba a pensar en nuestros esfuerzos de educación, activismo y defensoría a través de la perspectiva del público de Brennan en español. Pero quizá lo más importante, además de sus grandes logros profesionales y sus contribuciones irremplazables en el Brennan Center, Mia fue una colega y un ser humano simplemente maravilloso. La vamos a extrañar profundamente”. —Rachel Levinson-Waldman, directora, Programa de Libertad y Seguridad Nacional.
“Mireya era una colega brillante y, lo que es más importante, un ser humano maravilloso. Trabajé con ella principalmente en el marco de los trabajos sobre diversidad judicial que hace nuestro equipo, que ella ayudaba a acercar al público de habla hispana a través de Brennan en español y mediante los contactos del equipo con otros medios de habla hispana. Cada año, Mireya se emocionaba cuando salía nuestro informe. Su entusiasmo me recordaba por qué hacemos este trabajo y por qué es importante. Recuerdo que la busqué en internet la primera vez que editó algo que yo había escrito: ella había logrado mejorar mi artículo tanto, con tanta naturalidad, que quise saber más sobre ella. Ahí fue cuando me enteré de su extraordinaria carrera. Era muy modesta con respecto a sus logros, pero su trabajo hablaba por sí mismo. Y, aunque había mejorado mi escrito con tanta facilidad, al final me hizo sentir que había leído lo mejor de toda mi carrera. Me habría encantado conocerla más. Me imagino que muchos de los que se cruzaron con ella sienten lo mismo, por mucho que la conozcan. Su fervor, su convicción y su calidez dejaron una profunda huella en mí y en mi trabajo, y eso siempre me va a acompañar” —Chihiro Isozaki, abogada asesora, Programa sobre Democracia.
“Mia era una persona cálida, alegre… en todos los sentidos, la amiga, colega y mentora más extraordinaria que uno se pueda imaginar. Claro que vamos a recodar a Mia por sus logros profesionales, desde haber ganado el premio Pulitzer hasta haber lanzado un programa de activismo completamente novedoso y en español dentro de una institución de expertos. Pero esos logros, por más imponentes que sean, parecen irrelevantes. Mia fue un ser humano maravilloso. Ese es su legado en el Brennan Center”. —Brian Palmer, director, Editoriales y Eventos.
“Mireya fue una fuente de inspiración y una mentora para mí. Una mujer excepcional y sumamente generosa. Alguien que lograba hacerte sonreír con comentarios que solo a ella se le ocurrían. Su súbita partida me llena de tristeza, pero me alegra saber que seguiremos luchando en el Brennan Center para que los más de 68 millones de latinos en Estados Unidos tengan una fuente confiable en donde informarse en materia de democracia y justicia social”. —Tania Cháidez, subjefa de redacción, Brennan en español.
“Mia predicó con el ejemplo. Nos enseñó cómo llevar el peso del trabajo difícil sin perder la alegría, la humanidad, el humor y la esperanza. Y ahora sabemos que su valentía y coraje también los destinaba a una batalla profundamente privada contra el cáncer de seno. Hay algo profundamente significativo en saber que ella siguió priorizando su fuerte compromiso con el Brennan Center, mientras libraba una batalla personal que nadie conocía. La extraño muchísimo y me llena de gratitud ser la investigadora fellow de Brennan en español gracias a Mia. Que en paz descanse”. —Kira Romero-Craft, investigadora fellow, Brennan en español.
Mireya Navarro se desempeñó como reportera y corresponsal del diario New York Times durante casi 30 años en la ciudad de Nueva York, Los Ángeles y Miami y formó parte del equipo que ganó un premio Pulitzer en 2001 por la antología How Race is Lived in America.
Navarro fue también directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro Community Reporting Alliance, y enseñó periodismo como profesora adjunta en la Universidad de Columbia, la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) y la New School.
Fue autora de dos libros: Green Wedding, en el que brindaba recomendaciones a las parejas para planear bodas ecológicas; y Stepdog, en el que cuenta la historia jocosa de Eddie, el perro celoso de su esposo que intentó (pero no pudo) impedirle casarse con su marido.