El gobierno y las compañías ya usan sistemas de inteligencia artificial que producen resultados plagados de errores y prejuicios que afectan en especial a comunidades inmigrantes y minoritarias.
Varias autoridades electorales testificaron tener miedo a ser objeto de acciones judiciales, debido a las disposiciones absurdas y a menudo poco claras de la ley.
El organismo supervisor de libertades civiles le recomendó al Congreso reformar una ley que pone en riesgo la privacidad y derechos de la población estadounidense.