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The Roadmap to the Official Count in an Unprecedented Election
Helen H. Richardson/MediaNews Group/The Denver Post via Getty Images / Contributor
Explicativo

Hoja de ruta para entender el conteo oficial de las elecciones de 2026

Los funcionarios electorales llevan a cabo una serie de pasos administrativos para garantizar que el conteo de los votos y los resultados finales de las elecciones sean precisos.

septiembre 2, 2026
noviembre 3, 2022
The Roadmap to the Official Count in an Unprecedented Election
Helen H. Richardson/MediaNews Group/The Denver Post via Getty Images / Contributor
septiembre 2, 2026
noviembre 3, 2022

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  • El proceso completo de conteo de votos implica una serie de pasos que se toman durante varias semanas.
  • Cada uno de estos pasos incluyen salvaguardas para proteger los derechos de las personas votantes y la integridad de nuestras elecciones.

Los resultados que se ven en la cobertura mediática de la noche de las elecciones no son finales ni oficiales. Más bien, son la combinación de los resultados extraoficiales que reportan los funcionarios electorales y de las proyecciones de ciertos medios de comunicación. El proceso completo de conteo de votos implica una serie de pasos que se toman durante varias semanas. Tras verificar varias veces la exactitud de los resultados, el proceso termina cuando los funcionarios certifican la elección, según lo exige la ley.

Cada uno de estos pasos incluyen salvaguardas para proteger los derechos de las personas votantes y la integridad de nuestras elecciones. Se realizan en público; representantes de ambos partidos políticos, la ciudadanía y los medios de comunicación pueden observar el proceso para asegurarse de que se está realizando correctamente. En cada uno de estos pasos, las personas votantes, los candidatos y las partes interesadas pueden recurrir a los tribunales para exigir el cumplimiento de estas salvaguardas, de ser necesario.

Esta guía explica los pasos principales que seguirán las autoridades electorales para determinar con exactitud los resultados finales de una elección y aprobarlos. Generalmente, estos pasos se explican en orden cronológico, pero es importante tener en cuenta que los plazos varían de un estado a otro y que muchos de estos pasos se realizan simultáneamente. Además, si bien existen muchas salvaguardas contra el fraude y la privación del derecho al voto en nuestro sistema electoral, esta guía se centra específicamente en las medidas administrativas que los funcionarios electorales toman para garantizar un conteo seguro y preciso.

1. Se reciben las boletas

Qué sucede: Durante el día de las elecciones, los votantes inscritos emiten su voto ya sea en su lugar de votación, por medio de las boletas enviadas por correo o en los lugares de devolución de las boletas. Para la votación presencial, es necesario emitir todas las boletas antes de que cierren los centros de votación el día de las elecciones. Dependiendo del estado, las boletas de voto enviadas por correo se deben enviar (con fecha en el sello postal) a más tardar el día de las elecciones, o se deben recibir antes de que cierre la jornada electoral el día de las elecciones. Ningún votante puede emitir su voto después de que termine el día de las elecciones.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo: Tanto para la votación por correo como en persona, los funcionarios electorales han desarrollado planes de contingencia y medidas de seguridad para garantizar que cualquier falla técnica y error administrativo no impida que los electores aptos para votar emitan su voto.

Votación por correo

  • Si un votante solicita una boleta de voto para enviar por correo, pero no la recibe para el día de las elecciones, los estados permiten que los votantes emitan su voto en persona. Cada jurisdicción electoral tiene un método diferente para asegurarse de que un votante emita un solo voto. En algunos estados, la persona votante debe emitir una boleta provisional en la urna de votación que solo se contará tras validar que el votante nunca devolvió una boleta enviada por correo. En otros estados, el votante debe emitir su voto con una boleta regular en el centro de votación; si el votante envía después una boleta por correo, los trabajadores electorales anulan dicha boleta y no la cuentan.
  • Los estados cuentan con una serie de medidas de protección contra conductas ilícitas por medio de la alteración o suplantación. Entre ellas se incluyen: la vigilancia en persona o por video de los lugares donde se depositan las boletas; el requisito de que equipos bipartidistas o de dos personas recojan y transporten las boletas; los registros de la cadena de custodia que rastrean el movimiento y acceso a las boletas; la verificación de las solicitudes para votar por correo y de las boletas enviadas por correo; los sobres individuales para cada boleta; y el rastreo de las boletas.
  • En muchos estados, los trabajadores electorales deben notificar a los votantes si hay algún error en los sobres de su boleta enviada por correo y darles la oportunidad de corregir dichos errores.

Votación en persona

  • Por medio de una serie de procesos conocidos conjuntamente como Pruebas de Lógica y Exactitud (L&A, por sus siglas en inglés), los funcionarios electorales realizan pruebas de los equipos de votación utilizados para tabular los votos, a fin de detectar cualquier problema y garantizar que los votos serán contados con precisión. Por lo menos 47 estados realizan pruebas L&A antes de las elecciones en cada máquina utilizada en las elecciones y todos los estados requieren pruebas de por lo menos parte de los equipos de votación. Casi todos los estados realizan algunas o todas estas pruebas en público.
  • Si no es posible determinar si alguien reúne los requisitos para votar debido a un error administrativo, falla técnica u otra razón, la ley federal exige que los estados le ofrezcan al votante una boleta provisional (o una alternativa apropiada, como inscribirse el día de las elecciones), la cual se puede contar una vez los funcionarios electorales verifiquen que la persona sí es apta para votar.
  • Más allá de las boletas provisionales, la mayoría de los centros de votación también tienen copias impresas de respaldo que se pueden usar en caso de que no funcionen las máquinas de votación o los registros de votación electrónicos. Estas medidas garantizan que los problemas con los equipos no impidan que el electorado emita su boleta.

2. Se procesan las boletas de voto por correo

Qué sucede: Las boletas que se devuelven por correo o en los lugares de devolución designados las debe procesar un trabajador electoral antes de que la boleta se pueda contar. Si bien este proceso varía en cada estado, suele consistir en confirmar la identidad y autenticidad del votante, verificar la información del votante para confirmar que esté inscrito y pueda votar, y comparar la firma en el sobre de la boleta con la de los registros. Una vez que se verifican todos estos datos, se saca la boleta del sobre (y, si es el caso, también del sobre de confidencialidad) y se clasifica para su tabulación. Estos pasos adicionales se realizan para proteger la integridad de la votación por correo y ayudan a explicar por qué suele tomar más tiempo contar las boletas enviadas por correo que los votos emitidos en persona.

Los plazos de procesamiento varían de un estado a otro. La mayoría de los estados, entre ellos Arizona, Georgia, Michigan y Nevada, permiten que los funcionarios electorales empiecen a procesar las boletas de voto enviadas por correo tras recibirlas o en una fecha designada antes del día de las elecciones. Esto se suele denominar “preprocesamiento”. Pensilvania y Wisconsin son dos de los seis estados que no permiten que los funcionarios electorales inicien el procesamiento sino hasta el día de las elecciones. Los estados que no empiezan a procesar las boletas enviadas por correo antes del día de las elecciones suelen ser más lentos en publicar los resultados extraoficiales que otros estados.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo: Muchos estados tienen procedimientos para asegurar que las boletas no se rechacen automáticamente si se descubre un error durante su procesamiento. Por lo menos 25 estados —incluyendo Georgia y Nevada— requieren que los funcionarios electorales notifiquen al votante de errores con su firma en la boleta de voto por correo (como no firmar el sobre de confidencialidad) u otros errores, y le dan al votante la oportunidad de subsanar el error después del día de las elecciones. En algunos otros estados, es posible que los funcionarios electorales notifiquen y ofrezcan la oportunidad de subsanar el problema antes del día de las elecciones.

3. Tabulación: Se registran todos los votos

Qué sucede: Durante la tabulación, se suman todos los votos. Las boletas emitidas en un centro de votación se suelen tabular usando escáneres ubicados en el mismo sitio de votación. En unas pocas jurisdicciones que todavía usan máquinas electrónicas de registro directo (DRE, por sus siglas en inglés), los votos se tabulan directamente en las máquinas que usan los votantes para votar. Cada máquina de votación electrónica genera “una cinta de resultados” (que suele parecerse al recibo de una caja registradora). Si bien este proceso varía según el estado (o incluso según la jurisdicción), generalmente los trabajadores electorales calculan el total de votos que recibió cada candidato y la medida electoral sometida a votación usando las cintas individuales en cada centro de votación.

Después del procesamiento, los trabajadores electorales por lo general tabulan las boletas enviadas por correo de toda la jurisdicción en la oficina local de elecciones u otro punto central. En algunas jurisdicciones, los trabajadores electorales tabulan las boletas enviadas por correo en el mismo centro de votación. La mayoría de los estados (entre ellos Arizona, Georgia, Michigan, Nevada y Carolina del Norte) permiten que los funcionarios electorales empiecen a introducir las boletas enviadas por correo en los escáneres con anterioridad, siempre que no se divulguen los resultados antes del día de las elecciones. Otros estados prohíben el escaneo hasta el día de las elecciones.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo:

  • Casi todos los votos emitidos este año —aproximadamente el 98 por ciento— tendrán un registro físico. Este registro impreso, en la mayoría de los casos, es la boleta en sí que la persona votante marca a mano, pero también puede ser un documento impreso que muestre las elecciones que el votante hizo en la máquina de votación. Si los funcionarios electorales tienen motivos para creer que hay un error en el total de votos que produce el software, estos registros físicos se pueden usar para verificar la exactitud del proceso de tabulación.
  • Los trabajadores electorales deben completar varios pasos antes de cerrar la urna electoral y partir. Los procesos individuales varían según algunos factores como el equipo utilizado, pero generalmente incluyen imprimir la cinta de resultados de cada máquina tabuladora antes de que los centros de votación abran para asegurar y documentar que hay cero votos registrados en la máquina (se suelen denominar “cintas con cero”) y resolver o, por lo menos, documentar la causa de cualquier mínima discrepancia menor en:
    • el número de votantes que se han registrado;
    • el número total de votos emitidos;
    • el número total de boletas impresas cuando se abrió el centro de votación; y
    • el número total de boletas impresas que quedan y las boletas inservibles.
  • Los trabajadores electorales suelen firmar estos documentos y validar su exactitud. Todos los formularios, hojas de trabajo y otros documentos que los trabajadores electorales llenen son de carácter público y cualquiera los puede revisar. Los funcionarios electorales revisan minuciosamente estos documentos durante el proceso de escrutinio.
  • Los procedimientos para cerrar las urnas requieren que los trabajadores electorales impriman dos copias de la cinta de resultados de los escáneres. Con frecuencia, los trabajadores electorales deben firmar las cintas para validar su legitimidad.
  • La mayoría de los estados permiten a representantes de las campañas y de los dos partidos políticos principales observar el cierre del sitio de votación y los procedimientos de tabulación. Muchos funcionarios electorales ponen cámaras y hacen transmisiones en vivo como medidas adicionales de transparencia.
  • Todas las boletas y los documentos se sellan en contenedores seguros y se documentan para tener una clara cadena de custodia, a medida que los materiales se transportan de los centros de votación a la oficina central electoral.

4. Se publican los resultados extraoficiales

Qué sucede: También conocida como los boletines de resultados de la noche de las elecciones, la divulgación de los resultados extraoficiales representa la primera oportunidad del público general para ver el conteo total de votos. En este paso, los funcionarios electorales transmiten el total de votos de cada recinto electoral a la oficina central por teléfono, electrónicamente o con un dispositivo de memoria que se transporta. Estos totales, junto con el total de las boletas enviadas por correo, luego se suman y publican en los sitios web de las elecciones municipales y estatales. Los funcionarios electorales generalmente empiezan a publicar los resultados extraoficiales desde la noche de las elecciones y actualizan el total hasta que se tabulen y sumen todos los votos.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo: Los sitios web de las elecciones con resultados extraoficiales no están conectados a las máquinas tabuladoras. En su lugar, los trabajadores electorales reportan por separado los resultados de los centros de votación a la oficina local de elecciones y luego a la oficina estatal de elecciones, a menudo utilizando varios métodos ––por ejemplo, telefoneando los resultados y transportando una tarjeta física de memoria con el conteo total de votos. De esa manera, si hay un error con alguno de los métodos de comunicación, los funcionarios pueden usar el método secundario para los resultados extraoficiales.

Lo más importante es que los resultados extraoficiales son eso: extraoficiales. Si bien muchas personas se han lamentado en años recientes sobre la falta de resultados la noche de las elecciones, el hecho es que los resultados que reportan los funcionarios electorales la noche de las elecciones nunca son completos ni finales. Como se describe abajo, siempre quedan boletas por contar tras la noche de las elecciones y procesos adicionales que seguir antes de certificar las cifras oficiales. Si una falla técnica con el sitio web estatal o local interrumpe la publicación de los resultados extraoficiales, o si los resultados reportados están equivocados, los funcionarios electorales tienen la oportunidad de verificar la exactitud de todos los totales de votos antes de que los resultados sean finales. Entre las fuentes que se pueden usar para verificar y confirmar los datos reportados la noche de las elecciones están las siguientes:

  • Copias impresas de los resultados publicados en los recintos electorales durante el proceso de cierre.
  • Materiales y resultados de los centros de votación que se entregan a la oficina local de elecciones la noche de las elecciones.
  • Registros de la suma total de los resultados que los funcionarios electorales locales mantienen antes de reportarlos al estado, para que se publiquen en los sitios web que reportan los resultados de las elecciones.
  • Fuentes externas como la Associated Press, que contrata a miles de reporteros y los asigna a los centros de votación y las oficinas de elecciones en todo el país para reportar el total de los votos a medida que se informan. Estos totales se reportan a los asistentes de ingreso de datos, que suman los informes individuales, comparan esos totales con la información reportada en los sitios web estatales y locales, preguntan sobre irregularidades y cuestionan si algún resultado parece ser equivocado. (Contribuye a esta labor la abundante información sobre los rasgos demográficos, encuestas, tendencias de votación por correo e historia de votación de cada jurisdicción).

Y, por supuesto que, con casi todos los votos, existe un registro físico de cada voto que los funcionarios pueden verificar, si resulta necesario.

5. Se adjudican y se cuentan las boletas provisionales

Qué sucede: Cuando los votantes votan con boletas provisionales, esas boletas se colocan en un sobre con su información y una declaración jurada y firmada de que sí son aptos para votar. Estas boletas se mantienen separadas de las regulares. En días posteriores al día de las elecciones, los funcionarios electorales examinan la información de los sobres o los formularios de declaración y revisan que toda persona que usó una boleta provisional reúna los requisitos para votar, a fin de determinar si se puede contar la boleta. Debido a este proceso de adjudicación, las boletas provisionales, emitidas por los votantes que reúnen los requisitos, casi siempre se cuentan después del día de las elecciones y suelen ser las últimas en contarse.

Las boletas provisionales se entregan a los votantes el día de las elecciones (o durante la votación anticipada) cuando hay alguna duda de si la persona puede emitir su voto con una boleta regular. Por lo general, esto sucede si el votante no llevó consigo la identificación correcta, acudió a una mesa de votación que no le correspondía, su nombre no figura en el padrón de votación como votante inscrito o si hay algún error administrativo en el padrón electoral.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo:

  • En el caso de los votantes que emiten boletas provisionales porque ya habían solicitado una boleta de voto enviada por correo, se cuentan las boletas provisionales apenas los funcionarios electorales determinan que el votante no envió ya una boleta por correo.
  • De igual manera, se cuentan las boletas provisionales de los votantes con inscripción incierta apenas los funcionarios electorales puedan verificar su inscripción.
  • En otros casos, como cuando un votante no tiene la identificación correcta, por lo general, antes de rechazar la boleta, se le da tiempo adicional al votante para mostrar la identificación o hacer una declaración jurada.
  • En todos los casos, las leyes federales exigen que los funcionarios electorales creen un recurso para que los votantes provisionales determinen si su boleta se cuenta y, si no, el motivo por el que se rechazó.

6. Corrección de boletas: Se les da a los votantes la oportunidad de corregir errores técnicos

Qué sucede: Por lo menos 25 estados tienen un proceso de corrección después de las elecciones en el cual los electores que votaron con boletas enviadas por correo pueden corregir después de ese día de las elecciones ciertos errores (como una firma que falta o que no se corresponde con la registrada, según el estado). El tiempo que los votantes tienen para corregir errores varía de un estado a otro, pero puede ser de hasta dos o tres semanas.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo: Los procesos de corrección ayudan a asegurar que no se rechacen por razones técnicas las boletas de los votantes que reúnen los requisitos.

7. Escrutinio: Se realiza el conteo oficial y se resuelven discrepancias

Qué sucede: Durante las semanas posteriores al día de las elecciones, los funcionarios electorales locales de los condados o municipios se reúnen para determinar el conteo oficial. Este paso se llama escrutinio. Como declara la Comisión de Asistencia Electoral, “el propósito del escrutinio es contar todos los votos emitidos y asegurarse de que los resultados oficiales de las elecciones incluyan absolutamente todos los votos válidos”. Es en este paso que los funcionarios electorales revisan el total de la tabulación, además de la documentación de los centros de votación sobre el número de votos emitidos, de los votantes que se presentaron, las boletas que sobraron y otra información importante. Las autoridades electorales pueden comparar estas cifras para resolver (o explicar) cualquier discrepancia menor en el conteo total de los votos.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo: El proceso de escrutinio ofrece la oportunidad de descubrir y subsanar cualquier problema que surja el día de las elecciones o durante la publicación inicial de los resultados extraoficiales. A fin de promover la transparencia durante el proceso, por lo general, las reuniones de escrutinio están abiertas para que el público pueda observar. Representantes de los dos partidos políticos principales suelen observar el escrutinio. Además, algunos funcionarios transmiten en vivo estos procedimientos por internet.

Algunos estados también documentan y publican todos los cambios realizados al total extraoficial de votos tras la noche de las elecciones. Se reportan las razones de estos cambios, además de cualquier comentario adicional, como “detectado durante el escrutinio”. En la mayoría de los casos, los cambios corrigen errores humanos sencillos, como cometer un error de cálculo, reportar el precinto equivocado o reportar resultados incompletos. Estos errores se identifican y corrigen fácilmente al revisar todos los documentos e informes en contexto.

8. Auditorías: Se vuelve a verificar la precisión de los resultados

Qué sucede: Los estados realizan auditorías rutinarias después de las elecciones en las que las autoridades electorales revisan automáticamente un muestreo de boletas impresas —se sospechen problemas o no— a fin de asegurar la precisión del total de votos reportado por el software. Estas auditorías con frecuencia se hacen a la vez y como parte del proceso de escrutinio. Si bien la mayoría de los estados requieren algún tipo de auditoría después de las elecciones, algunos estados como Georgia y Pensilvania realizan “auditorías de limitación de riesgos”, que utilizan análisis estadísticos para determinar cuántas boletas deben contarse manualmente para obtener un alto nivel de confianza en que las boletas impresas y el total producido por las máquinas de votación coinciden en que el ganador es el mismo. Los expertos en seguridad consideran que estas auditorías son “un modelo de excelencia”.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo: Además de las pruebas de lógica y exactitud previas a las elecciones, las auditorías después de las elecciones son una de las principales medidas para garantizar que el total de votos contados por el software es exacto y fidedigno. Las pruebas L&A garantizan que los tabuladores están operando debidamente antes de las elecciones, y las auditorías poselectorales confirman que los equipos de votación tabularon con precisión las boletas emitidas durante los comicios. Al igual que con las pruebas de lógica y exactitud, muchos estados permiten que los partidos políticos o el público observen las auditorías poselectorales.

9. Se realizan recuentos (de ser necesario)

Qué sucede: Es posible que los resultados estén sujetos a un reconteo durante el escrutinio o después. Si el reconteo descubre alguna discrepancia, las autoridades electorales pueden actualizar los resultados y, en ciertos estados, volver a certificar las cifras finales. Veinticinco estados (entre ellos Arizona, Michigan y Pensilvania) requieren un reconteo automático cuando el margen de victoria está dentro de un rango designado. Cuarenta y un estados permiten que un candidato que perdió solicite un reconteo. Pero incluso en estos estados, los plazos varían mucho y algunos reconteos se producen antes de la certificación y otros después (con la posibilidad de actualizar los resultados certificados).

Según el estado y la razón por la que se ordena el reconteo, el reconteo de votos se puede realizar de manera automática con máquinas, a mano o con una combinación de ambos.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo: Los reconteos representan otra oportunidad de corregir el conteo de votos si las elecciones son muy reñidas, o si un candidato que pierde tiene motivo para creer que hay un error en los resultados. Pero los estados también tienen requisitos para impedir que los candidatos o partidos abusen del proceso de reconteo, entre ellos limitar las razones aceptables para el reconteo, las personas que pueden solicitar uno y su cronograma, y en algunos casos, requerir que los candidatos que solicitan un reconteo asuman su costo si no se descubren irregularidades.

10. Certificación: Se aprueban los resultados completos y finales

Qué sucede: Los funcionarios estatales y locales certifican los resultados de las elecciones solamente después de un proceso de varios pasos que incluye contar todos los votos, buscar discrepancias en el total de los votos y garantizar que los resultados sean precisos.

Tras terminar el escrutinio, las autoridades electorales locales aprueban y firman formalmente los resultados finales de las elecciones locales. Los resultados de las elecciones estatales y otras elecciones que abarcan varias jurisdicciones electorales suelen presentarse al estado —por lo general, al gobernador, a la mayor autoridad electoral o a la junta estatal— para que se certifiquen. Los resultados certificados representan los resultados completos y finales de las elecciones (a menos que se actualicen después del reconteo). Cada estado fija su propio plazo para la certificación, que suele ser de dos semanas a un mes después de las elecciones.

Pasos administrativos clave para salvaguardar la precisión del conteo: Además de la labor que realizan los funcionarios electorales locales para validar los resultados finales, los funcionarios estatales a cargo de la certificación comparan la información que se les proporcionó durante el proceso, y dan cuenta de cualquier cambio que haya ocurrido entre los resultados extraoficiales y los resultados certificados finales. Los funcionarios estatales también suman los resultados locales para obtener los totales a nivel estatal certificados. El proceso de escrutinio y certificación estatal puede exigir comparar el total de los votos emitidos con la participación reportada de electores, confirmar que toda la documentación local se haya llenado y enviado debidamente, y revisar cualquier problema reportado que pueda tener un impacto en el conteo final de votos.

En algunos casos, es posible que se hagan reconteos, auditorías poselectorales o imputaciones legales después de la certificación y cuando estos se terminen, los funcionarios confirman el total de votos y, si es necesario, tal vez vuelvan a certificar los resultados. Cuando se finalice el total, el acto de certificar las elecciones es obligatorio; no importa si a la persona encargada no le gustan los resultados. Los funcionarios estatales deben, por ley, certificar como ganador al candidato con el mayor número de votación. Si se intenta interferir o retrasar el proceso de certificación, hay procesos para asegurar que los resultados se certifiquen a tiempo. Los funcionarios estatales y los tribunales intervendrán para garantizar que el proceso de certificación se finalice.

Una guía sobre la certificación en los estados pendulares está disponible aquí >>

Todos estos procesos rigurosos, probados a lo largo del tiempo y transparentes, garantizan que los resultados de las elecciones sean precisos y confiables.

Traducción de Laura Gómez

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